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Reseñas de Biblioteconomía y Documentación
Updated: 1 month 3 weeks ago

Los bibliobuses no paran: un informe con reflexiones ¡muy próximas!

Wed, 18/12/2019 - 09:51

Maite Comalat
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)

Tyler, Ayson (2019). Libraries on the move: the impact of mobile library services in Scotland. Glasgow: Scottish Library and Information Council. 46 p. Disponible en: <https://scottishlibraries.org/media/2343/slic-libraries-on-the-move-report.pdf>. [Consulta: 05/12/2019].

El informe Libraries on the move fue encargado por el Scottish Library and Information Council (SLIC) en octubre de 2018 con el objetivo de recoger evidencias sobre el uso y el impacto de las bibliotecas móviles y analizar su contribución en el cumplimiento de los objetivos del plan estratégico Ambition & Opportunity, la estrategia nacional de las bibliotecas públicas de Escocia para el período 2015-2020 y, también, en las líneas establecidas en Vibrant Libraries, Thriving Schools, la estrategia nacional para las bibliotecas escolares en Escocia 2018-2023.

El estudio analiza la situación actual de los bibliobuses en Escocia y los usos y hábitos de los usuarios con la finalidad de mostrar la repercusión que tienen las bibliotecas móviles en la vida de las personas y de las comunidades, especialmente en términos de soledad y aislamiento social, de salud y bienestar pero, también, de aprendizaje y desarrollo, de cultura y de alfabetización infantil. Los comentarios que hacen los usuarios, que se recogen a lo largo del texto, son testimonio de cómo el uso de las bibliotecas móviles ayuda a las personas en todas estas áreas. 

El informe se estructura en 10 apartados y se inicia con el sumario ejecutivo y la introducción, donde se detalla la metodología utilizada en la investigación que, más allá de la recogida de bibliografía (exclusivamente en inglés), ha recogido la opinión y la experiencia de los responsables de servicios, a través de una primera encuesta que se completó con una entrevista telefónica y personal posterior a cuatro de estos responsables. Esta visión se completa con la opinión de 340 usuarios de 21 municipios recogida a través de una encuesta.

El tercer capítulo es un estado de la cuestión en el país: número y características de los vehículos, paradas y horarios, servicios, usuarios y usos, datos que se resumen en una interesante infografía. En este capítulo es especialmente interesante una de las dificultades que se destacan y que limitan el papel activo de los bibliobuses: la falta de oferta de servicios digitales a causa de la mala conectividad y de la periodicidad y duración de las paradas. Aunque en algunas zonas los bibliobuses disponen de tabletas para los usuarios, la falta de cobertura no permite generalizar el préstamo y la formación en el uso de estos dispositivos, un ámbito en el que las bibliotecas móviles podrían ser un agente activo que favorecería la participación digital, una iniciativa clave del Gobierno de Escocia.

El capítulo 4 profundiza en el impacto y las diferencias que identifican las bibliotecas móviles. Un capítulo de interés especial dado que recoge el punto de vista de los responsables del servicio y los testimonios de usuarios para poner en evidencia el valor del servicio que prestan estas bibliotecas. Por una parte, los jefes del servicio afirman que los bibliobuses garantizan la igualdad de acceso para personas y comunidades rurales, remotas y aisladas; para niños y escuelas y para personas con movilidad restringida o acceso limitado a transporte. Además, apoyan a las personas para que puedan llevar una vida autónoma y contribuyen a la reducción del aislamiento social. Y, finalmente, proporcionan un servicio flexible que puede hacerlo presente en acontecimientos especiales, le permite cubrir temporalmente el servicio de una biblioteca fija y ofrece muchas oportunidades para trabajar con socios externos.

En este capítulo también pueden encontrarse interesantes reflexiones sobre la alineación del bibliobús en diferentes estrategias globales desarrolladas por el Gobierno y dirigidas a la mejora de la salud mental y física de las personas ya que contribuyen a reducir el aislamiento social (entendido como el contacto entre las personas) y la soledad (entendida como un estado subjetivo), a través de las relaciones que se establecen entre los usuarios y el personal pero, también, a través de la lectura como experiencia placentera, que les ha permitido mantenerse mentalmente equilibradas y como proceso de empoderamiento. El capítulo recoge, además, otros beneficios que aportan los bibliobuses: en el aprendizaje, promoviendo la creación de conocimiento y mejorando las habilidades; promoviendo la lectura y la alfabetización y la actividad cultural y el ocio para colectivos de usuarios diversos y, a menudo, vulnerables. 

El capítulo 5 se centra en las características del entorno rural en Escocia (algunas áreas muy alejadas, con más población adulta que otras zonas pero con un índice de participación comunitaria más elevado que en zonas más pobladas y con una mayor probabilidad de calificar positivamente su vida) y en los retos que plantea la necesidad de mantener un servicio que es muy utilizado y calificado como un servicio vital pero que ha sido víctima de los recortes en inversión, con la reducción de vehículos o la reconversión a vehículos más pequeños. Aun así, el estudio detecta algunas zonas donde el servicio se mantiene y se mejora con nuevos vehículos o más presupuesto.

El siguiente capítulo analiza algunas de las innovaciones, con éxito o no, que se han incorporado en los servicios. La promoción de la lectura en digital se pone como ejemplo de un proyecto sin éxito que contrasta con los buenos resultados obtenidos por la especialización de los bibliobuses en algunas paradas. En este caso, algunos vehículos se han centrado, durante una semana, en visitas a guarderías haciendo una selección especial de los fondos, equipando el vehículo con mobiliario específico, adecuando y ambientando el interior y ampliando el tiempo de parada. El capítulo también presenta algunas propuestas de mejora. Por una parte, la ampliación de horarios para poder realizar actividades de promoción lectora o de alfabetización digital dentro del vehículo o, por otra, la creación de alianzas con colaboradores locales que han permitido la coorganización de actividades fuera del bibliobús. En este capítulo, de lectura recomendada, se destacan, no obstante, aspectos a mejorar: la comunicación del servicio, por ejemplo, con elementos como la información pública, la comunicación de incidencias, el uso de las redes sociales o el uso del exterior del vehículo; la colaboración con socios externos para la prestación de servicios complementarios o adicionales, no vinculados a bibliotecas pero necesarios para la comunidad (información sobre incendios, reciclaje, vivienda...) y especialmente recomendables en aquellos vehículos que disponen de tres asientos y que, por lo tanto, pueden incorporar puntualmente otros profesionales. Este capítulo se cierra con el análisis de las condiciones de trabajo del personal donde se vuelven a poner en evidencia algunas de las carencias ya destacadas, y recurrentes, en otros trabajos y, también, la altísima valoración que hacen los usuarios del servicio y del trato recibido por parte del personal.

El capítulo 7 recoge el impacto de los cambios que se han llevado a cabo en el servicio de las bibliotecas móviles, principalmente, por la reducción de vehículos o de frecuencia de parada, y que han afectado especialmente a la población más envejecida, las familias jóvenes y los niños que muestran su desacuerdo con unas decisiones que afectan directamente a su autonomía, su bienestar y su vida social y de la que no se sienten suficientemente bien informados.

Los libros electrónicos, la prestación por correo postal, el servicio a domicilio o la prestación de servicio en lugares alternativos, como escuelas, tiendas o residencias, se analizan, en el capítulo 8, como alternativas al servicio de las bibliotecas móviles aunque se valoran y hacen evidentes las desventajas respecto al servicio de bibliobús: estas alternativas ni proporcionan las relaciones sociales que genera el bibliobús ni, a menudo, pueden ubicarse en lugares tan adecuados como la parada del bibliobús. También la incorporación de vehículos más pequeños, más fáciles de maniobrar y equipados digitalmente se presentan como un complemento del servicio que prestan vehículos más grandes. 

El informe se cierra con un apartado de recomendaciones entre las que destacamos la falta de alternativas que respondan con la misma eficacia que las bibliotecas móviles pero, a su vez, las posibilidades que ofrecen para generar actividades culturales y formativas. El capítulo aporta otras recomendaciones organizadas en tres grandes bloques (marketing, gestión local y planificación estratégica) y que resumimos a continuación. Por lo que respecta al marketing, se destaca el interés de trabajar para proporcionar más información a través de las páginas web, la necesidad de hacer más difusión del servicio entre los habitantes de los municipios que visita el bibliobús o la posibilidad de hacer un vídeo de difusión o de organizar un día de las bibliotecas móviles para aumentar la visibilidad. Por lo que se refiere a la gestión local, las propuestas también inciden en la necesidad de recoger datos para revisar las rutas, analizar usos y necesidades de los usuarios, y analizar indicadores y el impacto a través de estudios de casos. Finalmente, en relación a la planificación estratégica, incide en la importancia del papel del Gobierno en la mejora de los vehículos que les permita actuar como agente de capacitación digital.

El punto final del informe es una pregunta que a menudo aparece en los documentos que analizan el servicio de bibliobuses: ¿Nos estamos empeñando, con una cierta añoranza, en los bibliobuses cuando pueden existir formas más eficientes o efectivas de proporcionar lo que los usuarios necesitan? Y quizás no tan habitual pero igualmente interesante: ¿Los usuarios socialmente aislados están mejor atendidos por una biblioteca móvil que se presenta cada tres semanas durante 20 minutos o deberían explorarse otros servicios de atención social como llevar a las personas a otro lugar con más frecuencia para una actividad más larga?

El mismo informe asegura que estas preguntas deben ser discutidas a nivel local y nacional con responsables políticos. El servicio que prestan los bibliobuses, tal y como demuestra el estudio, es muy valorado y tiene muchos efectos beneficiosos en ámbitos muy diversos de la vida y el bienestar que se alinean con las estrategias gubernamentales, pero es poco conocido y utilizado. Como resultado, es vulnerable cuando se recortan los presupuestos pero, como demuestran las afirmaciones de sus usuarios, es un servicio increíble, con un personal increíble y que consigue resultados significativos.

A pesar de las diferencias, tanto por lo que se refiere a la realidad bibliotecaria como la demográfica, muchas de las conclusiones de este informe evidencian las similitudes de la situación de las bibliotecas móviles en países diversos y coinciden con los resultados de estudios elaborados en nuestro entorno más próximo. El análisis y las reflexiones de este informe y las propuestas de mejora que se realizan deberían permitirnos revisar el servicio bibliotecario en las áreas rurales, analizar la situación actual y poner en valor la capacidad que los bibliobuses tienen para contribuir al desarrollo cultural y social y al bienestar y la salud de las personas y las comunidades. 

Archivos y archivística con perspectiva de género. Una mirada desde Galicia

Wed, 11/12/2019 - 20:47

Núria Jornet Benito
Profesora de la Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)
@JornetNuria

Pereira Oliveira, Dolores; López Rodríguez, Olimpia; Mariño Costales, Mariám (2019). Informe sobre os arquivos públicos en Galicia: unha perspectiva de xénero e feminista. Santiago de Compostela: Consello da Cultura galega. 129 p. (Documentos & informes). Disponible en: <http://consellodacultura.gal/mediateca/extras/CCG_2019_Informe-sobre-os-arquivos-publicos-en-Galicia-Unha-perspectiva-de-xenero.pdf>- [Consulta: 04/12/2019].

El presente informe es el fruto del trabajo del Consello da Cultura Galega y, en particular, de su Comisión de Igualdade, en materia de género y documentación. Un interés que se inició ya en el año 2007, con la realización de una primera jornada que intentaba ofrecer una mirada diferente a los archivos, situando en el centro la relación archivos-documentos-mujeres, como bien apuntan en el capítulo dedicado a los precedentes de este informe (Arquivos, xénero e feminismos. Experiencias ata 2017). Aunque hay que destacar iniciativas puntuales previas (como el Álbum de mulleres, una web de recursos digitales que desde 2005 hace accesible información, escritos y trabajos sobre mujeres gallegas y/o relacionadas con Galicia), sobresale en primer lugar la línea de celebración de las jornadas Xénero e Documentación que, con cuatro ediciones, han abordado diferentes aspectos de esta nueva perspectiva: la presentación de experiencias de centros de documentación y bibliotecas especializadas en mujeres-feminismo-género de dentro y fuera del Estado, en el año 2007; la necesidad de recuperar la memoria del movimiento feminista, en el año 2012; la presentación de un proyecto de recuperación de la producción hemerográfica feminista producida en Galicia desde la década de los setenta, en el año 2014; el estado de la cuestión desde Galicia de los archivos públicos y la perspectiva de género, en la última edición de 2017.

Hay que destacar en primer lugar esta primera parte, aun no propiamente el Informe, de revisión del trabajo realizado, que permite dar cuenta del papel pionero del Consello de Cultura Gallego en esta línea, contextualizándola, además, con otras iniciativas (bibliografía, jornadas) que han tenido lugar en el Estado español en relación a género y documentación-archivos. 

El Informe tiene como objetivo principal profundizar en la realidad de la red de archivos públicos de Galicia desde una perspectiva de género y feminista. Y lo hace desde cinco grandes ejes, de extensión desigual: presentación y análisis de las iniciativas de género/feminismo/igualdad desarrolladas por los archivos públicos en Galicia (tanto los de titularidad estatal gestionados por la autonomía, los del sistema autonómico, los judiciales, los universitarios y los de las administraciones locales); estudio del personal y presencia femenina en estos sistemas archivísticos; análisis y revisión de los procesos y herramientas archivísticas que permitan una mayor visibilidad de las mujeres desde una perspectiva no androcéntrica; la difusión de los fondos y la perspectiva de los usuarios y usuarias de los archivos; análisis de la presencia de hombres/mujeres en la formación universitaria para el trabajo en archivos; y una breve referencia a la necesidad de un uso no sexista del lenguaje en los archivos.

De los cinco bloques mencionados, destacamos algunas reflexiones y conclusiones. En relación a la investigación más cuantitativa sobre la presencia de mujeres en el sistema archivístico gallego, el informe se lamenta de la dificultad a la hora de encontrar datos precisos sobre el personal, tanto por el hecho de no constar en un directorio claro accesible, que infringe por otra parte la ley de transparencia de las administraciones públicas, como por la misma indeterminación del perfil de las plazas en algunos casos o, incluso, la inexistencia de plazas en algunos entornos, especialmente los archivos municipales. Con esta reserva, que dificulta el análisis del personal de los archivos, su formación y el tipo de plazas ocupadas, el Informe establece, no obstante, una mayor presencia femenina en el personal de los archivos gallegos, que concuerda con el que ya se ha establecido en relación al Estado español y en la mayor parte de las comunidades autónomas1 y es que se trata de un ámbito fuertemente feminizado.

Se hace también una radiografía de las iniciativas que en materia de género, igualdad y feminismo se han podido contabilizar en este sistema archivístico gallego. Destacan las actividades, especialmente la realización de exposiciones, hechas por el Arquivo do Reino de Galicia, el Arquivo Histórico Provincial de Lugo y el Arquivo de Galicia; y, en este último centro, un línea de captación de fondos personales, entre ellos el de la archivera Olga Gallego (1923-2010). Por el contrario, no se han reseñado iniciativas de este tipo ni en los archivos universitarios ni en los de la administración local.

Especialmente sugerente y que puede iniciar una reflexión interesante es el apartado dedicado al tratamiento archivístico de los fondos desde una perspectiva de género, y que pasa revista a las diferentes fases de este tratamiento, desde la recogida/ingreso al servicio a los usuarios. En este sentido, el informe subraya que, generalmente, no se tiene en cuenta el criterio de productora de un fondo, en caso de adquirir o aprobar una donación de un fondo privado. Y, por lo tanto, insiste en la necesidad de «adoptar e activar accións positivas que favorezan a recollida de fondos producidos por mulleres e tamén sobre as mulleres e as súas relacións» (p. 87), que compense la desproporción en el cuadro de fondos de un archivo y dé una imagen más ajustada de la realidad. Así como incorporar en la fase de valoración archivística la concepción procedente de la archivística postmoderna que otorga a los profesionales de los archivos un posicionamiento activo en la configuración final del patrimonio documental, y donde se habla más de «macrovaloración», que implica un análisis de las funciones de las administraciones públicas y de las interrelaciones con la ciudadanía para llegar a conocer los valores sociales detrás de los documentos. En este punto, el Informe reclama la necesidad de trabajar con criterios que posibiliten una memoria más representativa y dejar modelos «que perpetúan a conservación dos documentos de acordo co esquema sexoxenérico dominante en occidente» (p. 89). 

El Informe apuesta claramente por una reflexión y revisión en el ámbito de la descripción archivística y, en especial, en el trabajo de adaptación que está llevando a cabo la Comisión de Normas Españolas de Descripción Archivística (CNEDA) sobre la base de las normas internacionales de descripción existentes y que se aplican no tan solo a los documentos sino también a otras entidades archivísticas (funciones, centros, autoridades). Se insiste, por ejemplo, en la terminología y definiciones utilizada, como por ejemplo «instituciones» o «familia», que sitúa el marco de análisis todavía en estructuras tradicionales androcéntricas y ligadas al poder; o en abrir posibilidades para indicar el sexo de las personas relacionadas en la descripción. 

Finalmente, en la función «servicio», el Informe analiza cómo en el Portal de Archivos Españoles (PARES) resulta difícil la visibilidad de la información relativa a mujeres al no disponer de información desagregada por sexos; y es producto en general de un tratamiento documental falto de una perspectiva de género «que permita a localización de documentos de ou sobre mulleres dunha forma sistemática e estruturada (...)» que refleje «unha visión real da participación das mulleres no mundo, senón que responde máis ben a un modelo patriarcal, sexista e androcéntrico contra o que é preciso tomar partido» (p. 93).

En definitiva, más allá de la visión que da el Informe de la realidad de los archivos públicos de Galicia desde la perspectiva de género, este estudio puede ofrecer un modelo de análisis para aplicarlo a otras geografías y sistemas archivísticos. Y, evidentemente, da un papel relevante, continuado y pionero del Consello y de algunas de las archiveras gallegas que lo han hecho posible en este trabajo y reflexión. En sus palabras, a modo de conclusión y propuestas, «as e os arquivistas non se dedican unicamente a custodiar, ordenar e conservar documentos de forma ecuánime, senón que participan na construción da memoria das institucións reproducindo lóxicas desigualitarias e discriminatorias. Correspóndelles ás e aos profesionais da arquivística aceptar como un trazo inherente da profesión a actuación como axentes que participan na configuración dunha memoria social conscientemente construída (...)». Consecuentemente, dentro de este papel, tiene sentido incorporar una perspectiva de género en los archivos. 

1 Martínez García, Luis (2017). «Archivar en femenino: presencia de la mujer y del feminismo en la gestión de los archivos públicos españoles desde principios del siglo XX hasta nuestros días», en Dolores Pereira Oliveira (coord.), Xénero e Documentación IV. Arquivos públicos e perspectiva de xénero: estado da cuestión desde Galicia, Santiago de Compostela, Consello da Cultura Galega.

Monografías digitales en fase embrionaria

Wed, 04/12/2019 - 20:26

Candela Ollé
Profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y la Comunicación
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

Estudio de la especialización y publicación de monografías digitales y de acceso abierto de las editoriales de la UNE: informe 2019 (2019). [Por el Grupo de investigación E-LECTRA, Universidad de Salamanca.] [Madrid: Unión de Editoriales Universitarias Españolas]. 127 p. Disponible en: <http://www.une.es/media/Ou1/Image2/webnoviembre2019/EstudioUNE-Especializacion_digital.pdf>. [Consulta: 19/11/2019]. 

El canal de comunicación del conocimiento, durante décadas y siglos, situaba las monografías en el centro del sistema científico; pero hace ya unos años que las revistas académicas ocuparon esta posición central. El desarrollo de las revistas se encuentra en una fase evolutiva avanzada, con ritmos y caminos diferentes, en comparación con las monografías, y son muchas las causas; una de las que tiene más relevancia es el proceso de acreditación de los académicos y el peso que en este tienen los artículos, en detrimento de las monografías o capítulos (la casuística en las disciplinas de las Humanidades y algunos ámbitos de las Ciencias Sociales no sigue la norma).

¿Qué sabemos de las monografías digitales producidas por las editoriales universitarias? Pues no hace mucho, en el año 2018, publicamos conjuntamente con Ernest Abadal y Sílvia Redondo el estudio «Publicación de monografías en acceso abierto por editoriales universitarias españolas»1 con puntos de confluencia con el informe que reseñamos. Se centraba el foco en la situación de las monografías en acceso abierto durante el período 2015-2017, a partir del análisis de las editoriales, y también nos centramos en las universidades miembros de la UNE (Unión de Editoriales Universitarias Españolas, integrada por universidades, instituciones científicas y de educación superior), como también se contó con su colaboración en la difusión. Aunque es un ámbito de interés, existe poca investigación realizada.

El informe elaborado por el grupo E-LECTRA de la Universidad de Salamanca tiene dos partes bien diferenciadas, la primera centrada en la edición digital ‒con 108 variables consideradas y 54 respuestas válidas de una población de estudio total de 70 editoriales‒ y la segunda pone el foco en el acceso abierto, a pesar de que se le otorga un peso menor, tanto en las variables de la encuesta como en los resultados y tasa de respuesta (se indica que cerca de un 60 % de las editoriales han participado). Desde el punto de vista metodológico encontramos dos cuestionarios diferenciados ‒y personalmente observo una falta de explicación de los procesos, muestras y respuestas‒. Por lo que se refiere a la estructura del informe, encuentro a faltar alguna referencia bibliográfica que acompañe el estudio, más digestión de los datos y demasiados diagramas de sectores.

Retomando la primera parte del informe, se presentan datos generales de las editoriales, las infraestructuras con respecto a recursos humanos y tecnología; se muestran las estrategias, concepción y desarrollo de la edición; una recopilación de aspectos cuantitativos de la producción; variables que se centran en la calidad del contenido y la forma; técnicas, soportes y formatos, para cerrar el bloque con una proyección, distribución y cifras de venta. El bloque del acceso abierto detalla datos de participación, datos de los encuestados y después articula el informe con la crisis del libro académico y su futuro, y solo deja el punto 5 para el libro académico en acceso abierto (nueve páginas en total). Las últimas páginas del informe son anexos con los cuestionarios elaborados y otros datos sobre la muestra.

¿A qué conclusiones llega el estudio? Os trasladamos algunas. La mayoría de editoriales se denominan «servicios de publicaciones», un 73 % dependen orgánicamente de un vicerrectorado y solo un 15 % cuenta con la figura de un editor general. El informe pone de relieve el hecho que el 98 % están integradas en la plataforma DILVE

Por lo que respecta a los profesionales que trabajan en ellas, tan solo un 23 % de las editoriales tiene personal especializado y dedicado a la edición digital, y en este mismo bloque se manifiesta que la falta de sistemas, agentes y plataformas para la evaluación y la indexación de las monografías digitales es un condicionante y causante, a la vez, de la situación actual. Por otra parte, la contratación de personal externo y especializado es mayoritaria, dado que tan solo el 3,88 % llevan a cabo las tareas sin recurrir a externos. 

En relación a las estrategias y desarrollo de la edición digital, la mayoría ve que esto será el futuro, pero no se ha hecho gran cosa hasta ahora, más que la digitalización de obras impresas, es decir, la transformación a pdf, y se afirma que apenas se encuentra en una fase embrionaria. En relación a las lenguas cooficiales, la producción en catalán supone un 68,75 % y es predominante, y en relación a las lenguas extranjeras, lidera la lista el inglés, como era de esperar. 

En el bloque 5, centrado en la calidad del contenido, se corrobora que un 52,50 % de las editoriales aparece en el Scholarly publishers indicators. En el siguiente, el 6º, se identifican los elementos que se añaden a las versiones digitales, donde el contenido multimedia y los elementos interactivos tan solo suponen un 12,12 % en los dos casos. Los canales de venta son la propia plataforma web o la de la institución, y también las que conforman los agregadores (no entran en este ámbito ni Amazon ni Google ni Apple). Es relevante también el porcentaje de ventas en ámbitos de conocimiento, ya que las Humanidades (30,56 %) y las Ciencias Sociales y Jurídicas (34,65 %) encabezan la tabla a mucha distancia de las otras ramas del saber. 

Haciendo un punto y aparte, pasamos a la segunda parte ‒que ya hemos mencionado que tiene un cuestionario diferenciado‒ centrada en el acceso abierto. Los primeros resultados son poco esperanzadores, ya que casi un 80 % de las editoriales ven la crisis en la edición de los libros académicos como «grave», y el pesimismo supera el 90 % cuando se pide «si ven que mejorará el estado de salud o incluso ven que disminuirá la edición hasta llegar a la desaparición». Es en este punto donde prevén que el futuro tiene que pasar por el formato digital y el acceso abierto. Los motivos expresados para publicar en abierto, según los encuestados, son incrementar la visibilidad y el impacto, pero también afirman que no tienen dinero para hacerlo (54,3 %). 

En este sentido, también se pregunta por la percepción que los editores tienen de los autores en relación a publicar en acceso abierto y por la aportación económica que estos deben o deberían hacer. Por último, en este bloque se ha hecho un repaso de los espacios webs de las 57 universidades miembros de la UNE para detectar alguna declaración, manifiesto o mandato a favor del acceso abierto a nivel institucional, y a su vez se menciona la Ley de la ciencia del 2011, que tal y como dice el informe, supone un paso adelante, pero en cambio no habla del Plan S (que podemos simplificar como la hoja de ruta para las revistas y monografías hacia la ciencia abierta). Este Plan contempla en una segunda fase las monografías, pero de momento los esfuerzos están centrados en los artículos, con una fecha: enero del 2021.

Nota. Esta reseña se publica simultáneamente en el Blog de l’Escola de Llibreria.

 

1 Abadal, Ernest; Ollé, Candela; Redondo, Sílvia (2018). «Publicación de monografías en acceso abierto por editoriales universitarias españolas». El profesional de la información, vol. 27, n.º 2 (marzo-abril), p. 300-311. [Consulta: 25/11/2019].

Las bibliotecas públicas y crisis económica

Wed, 27/11/2019 - 16:58

Antoni Feliu Oller
Jefe de la Unitat d'Estadístiques i Qualitat
Gerència de Serveis de Biblioteques
Àrea de Cultura. Diputació de Barcelona

Arroyo Vázquez, Natalia; Hernández Sánchez, Hilario; Gómez Hernández, José Antonio (2019). Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica. Madrid: Fesabid. 70 p. Disponible en: <http://www.fesabid.org/sites/default/files/images/fesabid/Informe-fesabid-v12-digital.pdf>. [Consulta: 25/11/2019].

A finales del verano de 2019, Fesabid publicó el informe Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica, un avance del cual se presentó a las XVI Jornades Espanyoles d’Informació i Documentació celebradas el mes de mayo en Barcelona por parte de los propios autores. El informe hace un análisis de datos de las bibliotecas públicas españolas del período comprendido entre los años 2010 y 2016, para establecer y dejar constancia de cuál ha sido la realidad y de cómo han evolucionado estos servicios públicos durante el período analizado, que se corresponde a años de políticas de contención y de restricciones presupuestarias por parte de las diferentes administraciones públicas derivadas de la crisis económica. Par acabar, el informe formula algunas recomendaciones a modo de conclusiones. Por todo ello, hay que poner en valor la oportunidad y el interés del informe.

Este tipo de informe de situación general sobre el conjunto de los servicios de lectura pública españoles no es extraño en el sector. En efecto, este informe ha sido precedido por otros que comprendían períodos anteriores, el primer de los cuales se publicó en el año 2001 bajo el título Las bibliotecas públicas en España: una realidad abierta1 que cubría el período 1990-1998, seguido por Las bibliotecas públicas en España: dinámicas 2001-2005,2 publicado en 2008. Además de estos informes de panorámica general, se han publicado otros dedicados a aspectos concretos de los servicios de las bibliotecas públicas españolas o territorialmente más limitados.

Los datos analizados en el informe proceden, principalmente, de Bibliotecas públicas españolas en cifras3 aunque esta fuente ha sido complementada con datos procedentes de otras fuentes de información, como por ejemplo Estadística de bibliotecas,4 y el informe Hábitos de lectura y compra de libros en España 2017.5

Tras los preliminares, el informe se adentra en el análisis de los datos siguiendo una estructura clásica de análisis de servicios. En primer lugar, se analizan las infraestructuras y los recursos materiales y humanos con los que cuentan los servicios de lectura pública españoles. Después, la mirada se desplaza sobre los servicios y los usuarios, sigue un capítulo dedicado al gasto y financiación y, finalmente, el análisis aporta algunos datos sobre la valoración social de las bibliotecas públicas. El apartado de conclusiones cierra el cuerpo del informe.

Una de las virtudes del informe es que muchos de los apartados están presentados y encabezados por una pregunta clara y simple que se contesta en el contenido del apartado. Así, el primer apartado –dentro del capítulo de infraestructura y recursos– es ¿Cuántas bibliotecas y puntos de servicio hay? y, en el capítulo dedicado a los servicios, ¿Quiénes usan las bibliotecas? La estructura de cada apartado también es bastante homogénea entre todos ellos. Primero se presentan unos datos generales a nivel español para después presentar algunos de desagregados a nivel de las comunidades autónomas. Este es el mínimo ámbito territorial de análisis aunque, en algún momento, el informe hace referencia a ámbitos territoriales más pequeños para justificar algunas desviaciones observadas en los datos cuando la realidad de estos territorios se aleja de la tónica general. Es por ello que la demarcación de Barcelona y la Diputació de Barcelona salen citados en numerosas ocasiones. Es importante señalar –tal y como hace el informe– que tanto en el punto de partida como en la evolución de recursos y servicios hay unas enormes diferencias entre comunidades autónomas y que, lejos de convergir, en este período han aumentado. En este contexto, los servicios de lectura pública catalanes están relativamente bien situados y han resistido mejor los embates de la crisis.

Por lo que se refiere a infraestructuras y recursos, el informe registra un descenso en el número de bibliotecas y en paralelo en el número de personas que trabajan en ellas, aunque el promedio de trabajadores por biblioteca ha aumentado ligeramente. En cambio, con datos absolutos, el número de documentos que integran los fondos de las bibliotecas públicas españolas ha aumentado tanto en libros como en otros materiales. El informe anticipa ya en este capítulo que esto ha tenido lugar al mismo tiempo que caían los presupuestos destinados a adquisiciones de documentos por lo que los autores infieren que lo que ha sucedido ha sido un envejecimiento de las colecciones. El informe se refiere a la tecnología presente en las bibliotecas tanto por lo que respecta al hardware y software de apoyo a la gestión de servicios presenciales como para la difusión y a la provisión de servicios en línea, y constata la falta de información completa y fiable como para hacer un diagnóstico detallado de la situación.

En el capítulo dedicado a los usuarios y a los servicios, el informe establece una correlación entre el nivel de formación y el uso de los servicios de biblioteca pública, y también un descenso en el uso a medida que crece la edad de los usuarios, y constata las dificultades de establecer el número de personas que hacen uso de los servicios de lectura pública más allá de los que están inscritos. Según el informe, la frecuencia media por habitante está estable, aunque el número absoluto de visitas ha disminuido durante el período analizado, y todavía lo ha hecho más el préstamo. Los problemas de compleción y de fiabilidad de los datos por lo que respecta a otros servicios que ofrecen las bibliotecas públicas hace que la referencia a estos otros servicios (actividades, acceso a Internet...) sea muy breve.

En el análisis del gasto y financiación, el informe registra el descenso del gasto que se da en los primeros años del período analizado y que se empieza a recuperar hacia el final, pero constata cómo la pérdida de recursos financieros se ha concentrado sobre todo en los destinados a colección y, en menor medida, a otros gastos (actividades y mantenimiento) de manera que la importancia de los gastos de personal en la distribución del gasto ha aumentado. El informe también señala que son las administraciones autonómicas y la central quienes han reducido drásticamente la financiación de los servicios de lectura pública y que estos han quedado financiados casi íntegramente por la administración local.

En el apartado de conclusiones, el informe señala la necesidad de una política bibliotecaria que establezca responsabilidades y obligaciones para cada nivel de la administración y que los recursos presupuestarios estén en sintonía. De otro modo, según el informe, hay que aprovechar los modelos de éxito y las buenas prácticas desarrolladas por diferentes administraciones para hacerlos extensibles a otros territorios y/o administraciones de una manera planificada. Por lo que se refiere al servicio de préstamo, el informe concluye que a pesar de que hay otros factores que pueden explicar su descenso, este también puede estar vinculado al envejecimiento de las colecciones y que hay que revertir esta tendencia. El informe también constata que el descenso en el uso de servicios presenciales no parece suficientemente compensado por el uso de los servicios en línea.

El informe Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica es menos extenso que los que le han precedido. Quizás a medida que los servicios tradicionales de las bibliotecas públicas –especialmente los basados en la colección como el préstamo– pierden centralidad en su oferta de servicios, el análisis sobre dichos servicios también se debilita dado que habría que ampliar la mirada sobre otros servicios tanto presenciales como en línea, pero como se constata, los datos disponibles no permiten hacer un análisis riguroso y detallado. En este sentido, los autores insisten en la necesidad de mejorar los sistemas de información de datos estadísticos oficiales de las bibliotecas públicas por lo que se refiere a la extensión de los servicios que cubren, a los plazos de publicación de los datos, y a la usabilidad y funcionalidades de los propios sistemas; al mismo tiempo, se señala la necesidad de complementar los datos que puedan proporcionar estos sistemas con estudios cualitativos que permitan medir, establecer y hacer visible el valor social de las bibliotecas públicas.

1 Hernández, Hilario (dir. téc.) (2001) Las bibliotecas públicas en España: una realidad abierta. [Madrid]: Plan de Fomento de la Lectura : Fundación Germán Sánchez Ruipérez. 319 p.
2 Hernández, Hilario (dir. téc.) (2008). Las bibliotecas públicas en España: dinámicas 2001-2005. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez. 391 p.
3 Bibliotecas públicas españolas en cifras (2019). Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte.
4 Estadística de bibliotecas (2018). Madrid: Instituto Nacional de Estadística.
5 Hábitos de lectura y compra de libros en España 2017 (2018). Madrid: Federación de Gremios de Editores de España.

Acceso abierto y las monografías científicas, paso a paso: «first we take Manhattan, then we take Berlin»

Wed, 20/11/2019 - 20:11

Alexandre López-Borrull
Estudis de Ciències de la Informació i de la Comunicació
Director del grau d'Informació i Documentació
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

Grimme, Sara; Holland, Cathy; Potter, Peter; Taylor, Mike; Watkinson, Charles (2019). The state of open monographs: an analysis of the Open Access monograph landscape and its integration into the digital scholarly network. Foreword, Michael A. Elliott. London: Digital Science. 21 p. (Digital science report). Disponible en: <https://doi.org/10.6084/m9.figshare.8197625.v4>. [Consulta: 05/11/2019]. 

Science Europe (2019). Science Europe briefing paper on Open Access to academic books. Brussels: Science Europe. 15 p. Disponible en: <http://www.scienceeurope.org/media/qk2b1cq4/se_bp_oa_books_092019.pdf>. [Consulta: 05/11/2019].

Este verano se han publicado dos informes de diversos actores alrededor de las monografías y el acceso abierto. A nuestro parecer, no es casual ni que los autores de los informes hayan escogido este momento ni que hayan sido ellos. Hay que tener en cuenta que, en estos momentos, el debate en torno al acceso abierto está siendo más vivo que nunca, sobre todo en el ámbito europeo, donde el Plan S promovido por la cOAlition S (con el apoyo de una buena parte de agencias europeas públicas de financiación de la investigación) ha sacudido la (demasiado) lenta progresión del acceso abierto del conjunto de la producción científica de universidades y grupos de investigación. El objetivo de la iniciativa es lograr el acceso abierto en las publicaciones científicas que se han realizado gracias a la financiación pública de estas instituciones. 

Para conseguirlo, se han marcado como objetivo que en 2021 todos los artículos de investigación que hayan recibido financiación de las agencias que apoyan el plan deben estar o publicados en revistas o plataformas de acceso abierto de calidad (que cumplan unos determinados requerimientos), o en repositorios temáticos o institucionales (que también sigan unos criterios dados) o en revistas que cumplan unos acuerdos de transformación concretos para intentar acabar con el modelo de negocio híbrido, donde se paga una vez por la subscripción y una segunda vez para poner el artículo abierto para todo el mundo.

Es relevante para las reseñas que nos ocupan porque uno de los principios del Pla S dice literalmente «los principios anteriormente descritos se aplicarán a todo tipo de publicaciones académicas, pero se entiende que la hoja de ruta para conseguir el acceso abierto de monografías y capítulos de libro será más extensa y requiere un proceso separado y específico». Este es el redactado que quedó en la revisión de mayo de 2019, pero en su primera versión se describía que a partir de enero de 2020 (cuando se esperaba inicialmente que se iniciara el Plan S para artículos) ya se trabajaría con los requerimientos y principios del Plan S para monografías y capítulos de libro.

Así pues, es en este contexto donde se encuentra la publicación de los dos informes reseñados. En primer lugar, Science Europe es en parte promotor de la cOAlition S que ha desarrollado el Plan S y, por lo tanto, el documento permite hacer un diagnóstico del terreno de juego a partir del cual los nuevos principios de un Plan S para monografías podían venir dados. Science Europe es la asociación europea de agencias públicas de financiación de la investigación y de organizaciones de investigación, mientras en la cOAlition S tan solo se han incorporado aquellos que apoyan plenamente el Plan S o están en condiciones de garantizar los requerimientos, sobre todo económicos, que plantea en el sistema de investigación. Así, por ejemplo el CSIC del Estado español forma parte de Science Europe, pero el Estado no forma parte de la cOAlition S, y por lo tanto, no hace (todavía) suyos los principios del Plan S. 

Por su parte, Digital Science es una empresa, filial de la matriz Holtzbrink Publishing Group que incluye también Springer Nature. En este gran conglomerado, Digital Science representa la parte más innovadora y menos tradicional de los productos para hacer ciencia. Así, la empresa es responsable de tres productos nuevos y destinados a suplir e intentar substituir productos tradicionales: Figshare como repositorio de objetos de investigación (incluyendo sobre todo paquees de datos, con asignación incluida de DOI); Altmetric como programa de seguimiento de la bibliometría alternativa a las citaciones, y Dimensions, una nueva base de datos considerada como una evolución de las bases de datos secundarias tradicionales. Pues bien, esta empresa publica también informes, una buena oportunidad para ver diferentes análisis. Es ampliamente conocido lo que publica cada año sobre el estado del Open Data en la investigación, gracias a una encuesta que rellenan miles de investigadores anualmente.

La digestión de los dos informes pone en evidencia su complementariedad. Mientras que el de Science Europe tiene una visión muy pública del estado de la cuestión y un cierto sesgo europeo, el de Digital Science incluye una visión más económica y con un cierto sesgo más norteamericano. Pero, vayamos por partes y describamos un poco cada uno de los dos documentos.

La complejidad del sector hace más difícil una transición ordenada hacia el acceso abierto

El informe de Digital Science parte del análisis que por mucho que las ciencias vayan evolucionando, todavía hay heterogeneidad en el papel de las monografías, según las disciplinas. Por ejemplo, a las ciencias sociales y humanas, las monografías han tenido, tienen y probablemente continuarán teniendo un peso todavía considerable, por mucho que se haya incrementado la cultura del artículo científico. Así mismo, constata el hecho que las monografías permanecen mayoritariamente fuera de las infraestructuras de información académicas más relevantes.

En primer lugar, lo que hace el informe es describir el escenario de las monografías de acceso abierto, donde se pone de manifiesto también el hecho de referentes internacionales claros. Así, mencionan que el Directory of open access books recoge menos de 20.000 libros en abierto, mientras que se calcula que cada año se publican 86.000 monografías académicas. Este cálculo del 2013 es uno de los puntos fuertes del trabajo, con el que intentan dar cifras a un sector no normalizado. Para obtenerlas, emprende tres metodologías diferentes, y la media de las tres da este valor. Un síntoma más de las dificultades de medida, análisis y comprensión del sector, así como evidentemente del negocio económico que existe alrededor.

Otro de los capítulos relevantes es el que habla de los retos de la distribución, que menciona cómo la industria mantiene prácticas ligadas con el ISBN, mientras que el mercado de las revistas y el acceso abierto trabaja en la lógica de los DOI, lo que hace más compleja la tarea también para los intermediarios del mundo de la empresa, incluso por la misma problemática de diversos ISBN. Desde nuestro punto de vista, uno de los hechos diferenciales e interesantes del informe es que trata el consumo de las monografías enlazando datos recogidos en los productos de la empresa, como serían las menciones a Altmetrics y la presencia a Dimensions. 

El acceso abierto, tanto en artículos como en monografías, debe considerar los costes. En el informe se tratan aspectos relacionados con los «book processing costs», relacionados con los «book processing charges» (BPC), que serían los gastos para la publicación de la misma manera que los «article processing charges» (APC) hacen en los artículos científicos, y que es uno de los cambios en los modelos de negocio tradicionales. Tal y como se afirma, los beneficios de las monografías han caído drásticamente, pero no así sus costes y este es uno de los retos si se quiere avanzar plenamente hacia un escenario de acceso abierto, donde hay que dejar claro quién asume los costes mínimos y básicos de la edición (y revisión) científica.

Como principales conclusiones, plantea: 

  1. Las editoriales pueden avanzar en la transición a formatos digitales incorporando el uso del XML, la asignación de DOI únicos para cada porción de contenido, y enriqueciendo el trabajo con metadatos que hagan la monografía más visible y localizable.
  2. Todos los actores de la cadena de distribución deberían encontrar vías para trabajar juntos y coincidir en los reto a alcanzar.
  3. Es necesaria una mayor coordinación entre los grupos de interés para crear un sistema más racional.

El acceso abierto de las monografías, un paso más hacia la ciencia abierta

En cuanto al informe de Science Europe, es deliberadamente más breve y más que conclusiones presenta un conjunto de recomendaciones a los diferentes actores y grupos de interés del ecosistema científico. 

En primer lugar, traza un reconocimiento tácito a la importancia de las monografías en las ciencias sociales, humanas y las artes, aunque reconoce que no es exclusivo de estas. A su vez, confirma el compromiso de las organizaciones que forman parte de estas áreas con el acceso abierto para asegurar una transición real y realista hacia la ciencia abierta.

En segundo lugar, reconoce que el ecosistema de las monografías es por evolución y tradición más complejo que el de los artículos científicos, también por la variedad de formatos, extensión, contenidos y otros aspectos. Así, los científicos interaccionen con él desde muchos diversos papeles, ya sea en la redacción, la evaluación, la revisión, la edición o el filtro de calidad. Por lo que se refiere a la revisión, recuerda que también toma forma posteriormente a la publicación, como con las reseñas. Por poner unas cifras, según la Federation of European Publishers, en 2016 los ingresos eran de unos 22.300 millones de euros y cada año aparecen unos 590.000 nuevos títulos dentro del área económica europea. Desde esta visión europea hay que considerar también que a menudo los mercados son pequeños, con editoriales pequeñas o medianas, y con una mayor diversidad lingüística en comparación con el ecosistema de revistas científicas.

En otro apartado se describe la crisis de las monografías en analogía a la crisis de las revistas y los efectos sobre el mundo editorial, la reducción de costes y el incremento de precios. Así, estos incrementos hacen que bibliotecas y académicos tengan más dificultades para adquirir monografías, de manera que hay menos ventas y los autores obtienen raramente beneficios. Los incentivos se encuentran en el ámbito de la producción científica. 

En el escenario de transición hacia el acceso abierto, y para ir preparando el terreno para cuando se abra el Plan S hacia las monografías, el informe describe cómo hay que tenerlo todo en cuenta desde la visión de los modelos de negocio y el mercado, las infraestructuras y el descubrimiento de las monografías. En el apartado de los principios que debe contener el acceso abierto, y que probablemente pueden pasar a ser en un futuro los requerimientos del Plan S para monografías, el informe detalla cinco ámbitos: una política de acceso abierto explícita, unos modelos de negocio claros vía BPC, una calidad contrastada, licencias y derechos de autor abiertos para la reutilización y criterios técnicos que permitan la diseminación, el descubrimiento y el archivo.

Finalmente, el informe incluye un conjunto de recomendaciones que hemos mencionado anteriormente para los diversos grupos de interés en el sector: entidades financiadoras de la investigación, instituciones y organizaciones de investigación, bibliotecas, investigadores académicos, asociaciones académicas y editoriales. 

Finalmente, podemos decir que la lectura de estos dos informes es recomendable para:

  • Profesionales de la información y la documentación que gestionan información académica, en ámbitos universitarios u otros, que necesitan estar al día de los cambios que se van produciendo y las iniciativas que están teniendo lugar, y que son conscientes que el acceso abierto es un camino a recorrer, tanto a nivel de artículos como de monografías. 
  • Profesionales de las empresas culturales con colecciones actuales o futuras centradas en el conocimiento científico. Las futuras obligaciones del acceso abierto conducirán a cambios en los costes y los beneficios del mercado editorial de la monografía académica que hay que prever.
  • Científicos en general, pero especialmente en ámbitos como las ciencias sociales y las humanidades, dado que todavía en estos ámbitos las monografías tienen un papel relevante. Entender el escenario como no homogéneo permite gestionar mejor las necesidades de producción científica y nuevas formas de mejorar el impacto del conocimiento científico y la divulgación científica.
  • Docentes de disciplinas de información y comunicación en general, en cuanto que las monografías académicas presentan unas circunstancias que las hacen, todavía, diferentes del resto de mercado. Entender las diferencias y avanzarse a los movimientos en este sector puede ser relevante para explorar y explicar nuevas oportunidades de mercado, centrado en este caso en la monografía en abierto. 

Nota. Esta reseña se publica simultáneamente en el Blog de l’Escola de Llibreria.

Ciencia abierta en Bélgica: un modelo tricolor

Wed, 13/11/2019 - 20:51

Xavier Lasauca i Cisa
Responsable de Gestión del Conocimiento y Sistemas de Información en I+D
Dirección General de Investigación
Generalitat de Catalunya

Open Science Conference 2018 (Back-to-Back Belgium-European Commission) [2018]. Disponible en: <https://ec.europa.eu/research/index.cfm?pg=events&eventcode=67A0F327-DD21-CD2D-F8347DDB5F261A60>. [Consulta: 30/10/2019].

El informe An analysis of open science policies in Europe, v4 (2019), de SPARC Europe y DCC, se hacía eco recientemente del estado actual de las políticas sobre ciencia abierta en los 28 estados miembros de la Unión Europea (UE) y en otros estados vinculados al espacio europeo de investigación, como Islandia, Noruega, Serbia y Suiza. En el informe se constataba que 14 de los 28 estados miembros de la UE tenían políticas estatales relacionadas con la ciencia abierta, y también que son cada vez más los estados que establecen estrategias y políticas activas a favor de la ciencia abierta. 

Por otra parte, el papel de la Unión Europea a la hora de promover el alineamiento de estas estrategias es fundamental. Por este motivo, la Comisión Europea (conjuntamente con el Gobierno federal belga y los Gobiernos regionales flamenco y valón) organizaron hace unos meses la jornada Open Science Conference 2018 (Back-to-back Belgium-European Commission). Dado que las estrategias sobre ciencia abierta deben desarrollarse de manera coherente tanto a nivel estatal y regional como europeo, la conferencia pretendía combinar una discusión alrededor de las políticas belgas en materia de ciencia abierta con debates relacionados con el H2020 Policy Support Facility Mutual Learning Exercise on Open Science. La jornada se subdividía en dos bloques: Open science in Belgium y Open science in Europe.

Open science in Belgium

Durante la primera parte de la jornada se analizó el modelo belga de ciencia abierta, un modelo particularmente interesante por su madurez, ya que Bélgica fue uno de los primeros estados europeos que estableció políticas en materia de acceso abierto. Las competencias en investigación en Bélgica están compartidas entre las regiones (Valonia-Bruselas y Flandes, con competencias en universidades, centros de investigación, financiadores e investigación básica), y la Autoridad Federal (que tiene competencia sobre los ámbitos de investigación de interés estatal, como el espacio, así como sobre los acuerdos y los comités internacionales). 

Por lo que a la Autoridad Federal belga se refiere, las principales políticas sobre acceso abierto pueden resumirse así:

  • La publicación en abierto es obligatoria (con embargos de 6/12 meses).
  • Las ayudas pueden cubrir hasta 1.300 € por APC (article processing charge, coste de publicación del artículo).
  • No se financia el modelo híbrido.
  • La evaluación se basa en la bibliografía recogida en Orfeo.1
  • El depósito de cualquier documento publicado en Bélgica o por belgas en el Depósito Legal de la Biblioteca Real es obligatorio por ley. Esta ley se aplicó por primera vez a CD y DVD, pero desde noviembre de 2017 se ha extendido a cualquier contenido en línea, lo que incluye las publicaciones científicas en acceso abierto.

El repositorio federal de datos abiertos (Public Sector Information (PSI) repository) dispone en estos momentos de más de 10.000 ficheros (consultado en octubre de 2019). Actualmente, el Gobierno federal belga está desarrollando la Belgian Federal Science Cloud, que incluirá el portal PSI y datos abiertos de investigación, y permitirá el acceso abierto a publicaciones. En paralelo, el consorcio DMPbelgium se encarga de velar por la estandarización de los planes de gestión de datos (DMP, Data Management Plan), con tecnología británica (DMPonline OS software).  

En cuanto a Flandes, el Gobierno flamenco se coordina con el Gobierno federal y el de Valonia en lo referido a temas europeos sobre I+D+I a través de una comisión de trabajo (CIS-CFS Open Science and Open Innovation), mediante la cual participan en el grupo de trabajo permanente del espacio europeo de investigación sobre ciencia abierta e innovación abierta y la Junta de Gobierno del European Open Science Cloud (EOSC). Desde el Gobierno flamenco se apuesta por una política sólida de datos abiertos, a la que ha destinado desde 2018 más de cinco millones de euros, y cuenta con la participación de los diversos actores del sistema flamenco de I+D para establecer su propia estrategia regional de ciencia abierta en sintonía con la de la UE, especialmente por lo que se refiere al EOSC. En este sentido, el portal de investigación FRIS2 (Flanders Research Information Space), el Portal de la Investigación de Flandes, está desarrollando un papel muy destacable con respecto a la apertura y el acceso de los datos de investigación. El último libro blanco sobre ciencia abierta y RDM (research data management) concluye que las principales carencias detectadas tienen relación con la inexistencia de una infraestructura suficientemente robusta, así como de un programa de formación sobre gestión de datos de investigación. 

La Federación de Valonia-Bruselas tiene regulación sobre repositorios institucionales, así como mandatos sobre acceso abierto (vía verde) y datos abiertos de investigación (ORD):

  • En cuanto a los repositorios, desde 2008 todas las universidades tienen o comparten uno; se está desarrollando un metaportal con todos los repositorios con publicaciones en acceso abierto (lo impulsa una fundación, Fonds de la Recherche Scientifique, FRS-FNRS). 
  • El Ministerio de la Federación de Valonia-Bruselas tiene un repositorio (RéFéR), con toda la investigación producida desde el Ministerio (600 proyectos, 689 documentos) en acceso abierto. 
  • El mandato de la FRS-FNRS (2013) obliga a depositar el texto de todos los artículos científicos publicados desde 2008; los depósitos de acceso abierto universitarios se utilizan para evaluar y otorgar los créditos de investigación; se otorgan ayudas de hasta 500 € para APC.
  • El Decreto de acceso abierto de 3 de mayo de 2018 rige sobre toda la investigación financiada con fondos públicos (incluso parcialmente) y sobre todos los artículos publicados a partir del 14 de septiembre de 2018. Obliga a depositar todos los postprints inmediatamente, con períodos de embargo de 12 meses (STEM) o 6 meses (SSH) antes de la publicación en acceso abierto. El artículo 7 del decreto obliga a depositar la investigación en un repositorio institucional para la promoción o la asignación de créditos de investigación.

Por lo que al futuro inmediato se refiere, el Gobierno valón tiene intención de promover e implementar los datos abiertos de investigación bajo la perspectiva del EOSC; considerar el ecosistema de producción-difusión-evaluación científica en conjunto, situando los repositorios en una posición central y teniendo en cuenta la diversidad de los resultados de investigación, incluyendo material educativo en abierto; e impulsar un grupo de trabajo destinado a implementar una hoja de ruta sobre ciencia abierta en la Federación de Valonia-Bruselas.

Open science in Europe

El segundo bloque de la jornada se destinó al Mutual Learning Exercise (MLE) on Open Science-Altmetrics and Rewards, un proyecto desarrollado entre enero de 2017 y enero de 2018 con la participación de trece estados (Armenia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Francia, Letonia, Lituania, Moldavia, Portugal, Suecia y Suiza). Durante un año, los estados participantes compartieron experiencias y buenas praxis sobre el potencial de las altmétricas para fomentar la ciencia abierta, los incentivos y las recompensas para que los investigadores participen en actividades vinculadas a la ciencia abierta y las directrices que hay que establecer para implementar políticas estatales sobre ciencia abierta. Como consecuencia de este ejercicio se generaron cuatro informes temáticos (1.Different types of altmetrics, 2. How to use altmetrics in the context of open science, 3. Incentives and rewards to engage in open science activities y 4.Implementing open science: strategies, experiences and models), además de un informe final y un artículo de síntesis.  

Entre las principales conclusiones recogidas por los informes, hay que destacar:

  • Las altmétricas todavía no se utilizan con finalidades de evaluación de la investigación y la toma de decisiones. Es un campo prometedor y hay que profundizar en él.
  • Los incentivos y las recompensas para la promoción de la ciencia abierta deberían aplicarse a tres grupos de actores clave: investigadores, instituciones que hacen investigación y organismos financiadores, y gobiernos estatales.
  • Ahora es el momento de debatir los roles y las funciones de la ciencia en la sociedad, y de establecer una agenda y unas misiones para la ciencia y la innovación basadas en la apertura.
  • Hay que alinear mejor los vínculos entre las políticas sobre ciencia abierta y las políticas generales sobre ciencia, tecnología e innovación.
  • Son necesarios referentes sobre ciencia abierta para fomentar el aprovechamiento de las prácticas sobre ciencia abierta y crear una transición sostenible hacia una apertura mayor.
  • La Comisión Europea debe continuar desarrollando su importante papel en la promoción de la ciencia abierta, por una parte haciendo de las directrices en materia de ciencia abierta una parte clave del FP9 y, por otra parte, coordinando la provisión de infraestructuras, la formación y el desarrollo de estándares comunes (como en las iniciativas actuales alrededor del EOSC).

Epílogo

El Plan del Gobierno catalán para la actual legislatura especifica entre sus objetivos que hay que establecer una estrategia catalana sobre ciencia abierta que defina las formas e implicaciones del acceso abierto al conocimiento y a los datos. Y, actualmente, en el marco de los trabajos de definición del Pacto Nacional para la Sociedad del Conocimiento, el grupo de trabajo número 6 propone como objetivo definir la tipología de infraestructuras de investigación necesarias en el futuro inmediato a partir de las fortalezas del sistema catalán y establecer una estrategia de país de acceso abierto a la ciencia (ciencia abierta). En este contexto, el reparto de competencias entre el Estado belga y las regiones flamenca y valona, así como el espíritu confederal que amara la gobernanza belga, hacen que este modelo resulte particularmente interesante y digno de estudio para Cataluña, así como un referente para reflejarse en él. 

1 Para permitir a los autores cumplir la política de acceso abierto de la BELSPO, se creó un depósito central de acceso abierto llamado Orfeo, Open Repository for Federal Organisations, alojado por la Biblioteca Real. 
2 FRIS contiene información sobre más de 81.000 investigadores, 2.000 instituciones, 37.000 proyectos y 404.000 publicaciones. Se actualiza diariamente. Datos abiertos disponibles vía API. No es un repositorio sino la puerta de entrada a publicaciones en acceso abierto. En el futuro permitirá acceso a data sets e interactuar con el EOSC. 

Invertir en la biblioteca, invertir en la igualdad de oportunidades de los niños

Wed, 06/11/2019 - 19:59

Assumpta Bailac
Fundación Biblioteca Social

Crecer leyendo (2018). [Barcelona]: Produccions Mínimes. Disponible en: <https://fundacionbibliotecasocial.org/crecer-leyendo-per-una-biblioteca-inclusiva-des-de-la-infancia/>. [Consulta: 09/09/2019].

Crecer leyendo: por una biblioteca inclusiva desde la infancia es un documental que muestra cómo la biblioteca pública puede contribuir en la mejora de la situación de los niños.

Diferentes informes señalan la situación actual de la pobreza en España e identifican al país como el tercero con un nivel de pobreza más alto en Europa. Y en este contexto, la pobreza infantil tiene una incidencia central; uno de cada tres niños está en riesgo de exclusión, una exclusión que afecta a los diferentes ámbitos de su vida y que tiene una gran incidencia en su futuro. Como bien expresa en el documental que reseñamos Felipe Campos, director de la Associació Educativa Itaca, «los adultos cuando tienen una necesidad preguntan, los niños no». 

La conciencia de esta situación llevó al Patronato de la Fundación Biblioteca Social a trabajar en este ámbito en su Plan de actuación 2018. En el año 2017, la Fundación presentó un proyecto en una convocatoria de la Fundación Naccari Ravà. El proyecto tenía por objetivo elaborar un audiovisual sobre el rol de las bibliotecas en la inclusión de la infancia. La ayuda que nos concedieron hizo posible el documental.

El contenido se construye a partir de la opinión de niños y niñas, usuarios de diferentes bibliotecas públicas, y de las aportaciones de profesionales bibliotecarios y del tercer sector. Se tienen en consideración las experiencias bibliotecarias ganadoras o finalistas en alguna de las ediciones del Premio Biblioteca pública y compromiso social de estos años relacionadas con la infancia. El documental tiene una mirada que va más allá de la pobreza infantil e incluye conceptos de inclusión más amplios. 

Los proyectos de las bibliotecas que se incluyen en el audiovisual son:

También se incorpora la experiencia de la Biblioteca Josep Janés del Hospitalet de Llobregat que quedó finalista en dos de las convocatorias del Premio.

En esta mirada inclusiva amplia, cada proyecto aporta ámbitos de actuación diferentes, siempre orientados a la infancia, que van desde la acogida a inmigrantes a servicios en hospitales oncológicos o psiquiátricos, así como proyectos orientados a la comprensión lectora desde la perspectiva de favorecer la igualdad de oportunidades. 

La visión más general, tanto del trabajo de la biblioteca pública para la inclusión como la importancia del trabajo comunitario, la dan en el documental Glòria Pérez Salmerón, bibliotecaria y presidenta de la IFLA (2017-2019) y Felipe Campos, director de la Associació Educativa Itaca, ambos profesionales patrones de la Fundación Biblioteca Social. 

El documental dura 19 minutos y tiene una versión resumida de 2,30 minutos, que permite a las bibliotecas dar visibilidad a su contribución a la inclusión de la infancia. 

El documental refleja muy bien dos valores que son centrales para la Fundación Biblioteca Social. Uno es la necesidad de trabajar conjuntamente biblioteca y tercer sector para conseguir los objetivos fijados, bibliotecarios y profesionales del tercer sector están presentes en el Patronato y en el Jurado del Premio. 

Al mismo tiempo, la Fundación da mucha importancia al trabajo en red con la comunidad en donde está insertada cada una de las bibliotecas. Y este aspecto está muy presente en el documental. La biblioteca debe formar parte de una red comunitaria y debe plantear su trabajo, y especialmente los proyectos de inclusión, conjuntamente con la comunidad y sus agentes. Difícilmente podremos contribuir a la mejora de la igualdad de oportunidades de nuestros niños sin compartir recursos y experiencias. Debemos trabajar de la mano, y en alianza, con escuelas, asociaciones, servicios sociales, centros sanitarios y culturales, en definitiva en cooperación con la comunidad.

Uno de los aspectos que ponen en evidencia las opiniones de los diferentes profesionales que participan en el documental es la importancia de la continuidad que deben tener los proyectos, la importancia de la programación y de una buena formulación de las actuaciones previstas. Hay que superar el concepto del trabajo con iniciativas puntuales.

El documental ha tenido ya impacto, principalmente en entidades del tercer sector. En mayo de 2019 el Col·legi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya (CEESC) concedió a la Fundación el Premio RetinES, que valora una obra o un proyecto audiovisual elaborado en beneficio de la acción socioeducativa. Y el próximo mes de octubre el documental se presentará también en el ciclo DOCUGrama, en la sede de la Fundación Ideograma. 

«Crecer leyendo» ha tenido ya más de 2.000 visualizaciones. 

La apuesta por las políticas a favor de la infancia es la mejor inversión de futuro. La cohesión social y la comprensión lectora, la igualdad de oportunidades y la lucha contra las desigualdades son campos de actuación de las bibliotecas. La implicación de los profesionales, bibliotecarios y del tercer sector, y el trabajo en cooperación, son imprescindibles. 

 

La preservación del patrimonio cultural digital europeo: estado de la cuestión

Wed, 30/10/2019 - 19:05

Laura Moré
Biblioteca de la Universitat de Girona

European Commission. Directorate-General for Communications Networks, Content and Technology (2019). Implementation of Commission Recommendation on the digitisation and online accessibility of cultural material and digital preservation: consolidated progress report 2015-2017. Luxembourg: European Commission. 69 p. Disponible en: <https://ec.europa.eu/digital-single-market/en/news/european-commission-report-cultural-heritage-digitisation-online-accessibility-and-digital>. [Consulta: 29/09/2019]

La Recomendación de la Comisión Europea sobre digitalización y accesibilidad en línea y preservación digital de material cultural (2011/711/EU) es el único instrumento europeo que aborda todo el ciclo de vida digital del patrimonio cultural desde la planificación, monitorización y financiación de la digitalización hasta el acceso en línea y la reutilización y la preservación digital. Esta recomendación es una invitación a los estados miembros para que incrementen sus esfuerzos, busquen recursos e impliquen al sector privado en la digitalización del patrimonio con el objetivo de aumentar la accesibilidad en línea del patrimonio cultural europeo, conseguir la implicación de los ciudadanos y el crecimiento de las industrias creativas. Además, los materiales digitalizados deberían ser accesibles a través de Europeana, la plataforma cultural europea que da acceso a contenidos digitales provenientes de bibliotecas, archivos y museos.

La Dirección General para las Redes de Comunicaciones, Contenido y Tecnología de la Comisión Europea realiza periódicamente un informe de seguimiento de los progresos de implementación de la Recomendación en los estados miembros. El presente informe corresponde al período de 2015-2017 y se estructura en cinco grandes capítulos. El primer capítulo, Digitalización: organización y financiación, muestra cómo planifican, gestionan y monitorizan la digitalización del patrimonio cultural los estados miembros. La conclusión es que, a pesar de que más de dos tercios de los estados miembros siguen una estrategia centralizada a nivel nacional, no hay una única aproximación. La digitalización del patrimonio requiere una aproximación multidisciplinar que movilice recursos y experiencias muy variadas, así que a menudo los estados combinan la aproximación nacional con la regional y/o sectorial, muchas veces de la mano de grandes instituciones culturales, como las bibliotecas nacionales.
Una de las tendencias más destacables que se desprende del informe es el uso de la tecnología 3D para la digitalización del patrimonio cultural inmueble, e incluso algunos estados miembros han creado grupos de trabajo para desarrollar unos estándares de calidad en este ámbito.
Dos tercios de los estados miembros unen recursos y competencias para crear economías de escala que faciliten la digitalización. El objetivo es centralizar recursos, abaratar costes, consolidar procesos, compartir conocimiento y buenas prácticas y, sobre todo, evitar duplicidades. Se observan diversas experiencias de partenariado entre el sector público y privado, así como diversas iniciativas de micromecenazgo.

El segundo capítulo, Digitalización y acceso en línea del material de dominio público, revela que más de dos tercios de los estados miembros promueven la conservación del dominio público del patrimonio cultural, tras su digitalización. Los principales obstáculos son la incertitud legal, el miedo a la pérdida de control o el desconocimiento de los derechos de los fotógrafos o agentes digitalizadores sobre los objetos digitales, aunque se observa una evolución positiva. Hay que apostar por la reutilización, evitando las medidas de protección (como las marcas de agua) que lo limitan.

El tercer capítulo, Digitalización y accesibilidad en línea de material con copyright, destaca que la Directiva de Obras Huérfanas, a pesar de haber sido transpuesta a la legislación nacional por diversos estados miembros, no ha contribuido de manera significativa a la digitalización de estas obras. Parece ser que el principal obstáculo son las dificultades prácticas y económicas que supone la búsqueda diligente. Eso sí, un número considerable de estados miembros facilitan la digitalización y acceso en línea a las obras que se encuentran fuera del circuito comercial.

El cuarto capítulo, Europeana, expone que, una vez alcanzados los niveles cuantitativos que se habían fijado, ahora hay que centrarse en los cualitativos, así como aumentar la presencia de otros formatos (actualmente hay un claro predominio del texto y la imagen). Otra cuestión emergente es la del linked open data, que es vista como una posibilidad de incrementar la calidad de los materiales disponibles en línea.

El capítulo final, Preservación digital, muestra que hay una gran variedad de estrategias y planes de acción para la preservación a largo plazo de los materiales digitales. Por el contrario, no hay muchos progresos por lo que se refiere a la inclusión de condiciones explícitas en la legislación que permitan las copias múltiples y la migración de los materiales culturales digitales por parte de las instituciones públicas con finalidades de preservación. Se observan progresos en el depósito legal digital de los documentos nacidos digitales, pero hay que potenciar la cooperación entre los países.

Las conclusiones a las que han llegado los estados miembros son que la Recomendación ha sido un instrumento muy útil para incentivar la creación de políticas nacionales, concienciar de la necesidad de actuar, coordinar actividades y también seguir trabajando, pero, por el contrario, sería necesario actualizar o reforzar algunas áreas.

Es importante que la Comisión Europea realice periódicamente estos informes de seguimiento de la implementación de la Recomendación dado que, en cierta manera, ello «obliga» a los estados miembros a actuar y progresar porque son como un proceso de evaluación cada dos años. Resultan de gran utilidad también como recopilación de las tendencias que van surgiendo, así como de aparador de los proyectos y experiencias de cada país. Por el contrario, tal y como manifiestan algunos países, sería necesaria una estrategia común a nivel europeo que favoreciera la cooperación entre todos los estados –más allá de las diversas iniciativas aisladas actuales entre algunos países– y sería necesario que la legislación europea y sus transposiciones nacionales concretasen más ciertos aspectos que causan incertitud e inseguridades que impiden avanzar, sobre todo en materia de propiedad intelectual y explotación y reutilización del patrimonio cultural digital, y depósito legal digital.

FAIR x FAIR: recomendaciones para repositorios de datos de investigación FAIR

Wed, 23/10/2019 - 13:03

Tony Hernández-Pérez
Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Universidad Carlos III de Madrid

Alcalá, Mireia; Anglada, Lluís (2019). FAIR x FAIR: requisitos factibles, alcanzables e implementables para un repositorio de datos de investigación FAIR. [Barcelona]: Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC). 42 p. Disponible en: <https://recercat.cat//handle/2072/356460>. [Consulta: 09/09/2019]. 

La gestión de datos de investigación está suponiendo ya o supondrá a corto plazo un reto para todas las bibliotecas universitarias y centros de investigación. Y surgen las dudas: ¿Acometer el proyecto ya o esperar a que todo esté un poco más maduro? ¿Almacenar datos finales o almacenar también datos provisionales? ¿Ceñirse sólo a datos de disciplinas que no tienen repositorios de datos ya consolidados o para todas las disciplinas? A estas y otras preguntas sobre repositorios de datos de investigación trata de responder el informe que aquí se reseña.

El informe comienza con una breve exposición sobre la importancia de publicar los datos de investigación en abierto, sobre la obligación para los grupos de investigación que quieran acceder a fondos de investigación del próximo programa marco Horizon Europe (2021-2027) de elaborar un plan de gestión de datos y de publicar los datos de forma abierta bajo los principios FAIR (aunque en ciertas circunstancias se admitirá la posibilidad que estos datos permanezcan cerrados). Y se hace eco de diversos planes nacionales de investigación y declaraciones sobre la apertura de datos de investigación realizadas por entidades como la European University Association (2018), la Young European Research Universities (2018) o la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (2019). O las recomendaciones de la Open Science Policy Platform (2018), en donde se determina que, una de las ocho prioridades de la European Open Science Agenda es poner los datos de investigación en abierto siguiendo los principios FAIR.

Una vez establecida la indudable importancia de publicar los datos de investigación siguiendo estos principios FAIR, el informe hace un análisis de los principales servicios de apoyo a la investigación que ofrecen actualmente las bibliotecas universitarias catalanas, que se pueden resumir en los cinco siguientes:  

  1. Ayuda para la confección de planes de gestión de datos de investigación.
     
  2. Recomendaciones para seleccionar un repositorio para el depósito de datos de investigación.
     
  3. Ampliación de prestaciones de los repositorios institucionales para depositar datos. 
     
  4. Elaboración de unos requisitos para un repositorio de datos consorciado.
     
  5. Acciones de difusión y formación.

Analizando el resultado de dos encuestas realizadas a investigadores de las universidades catalanas para conocer sus necesidades sobre gestión de datos de investigación, el informe concluye que los servicios que se ofrecen tienen, en general, dos puntos débiles: un bajo uso (probablemente, por la novedad del tema, porque la obligación de publicar los datos de investigación aún no es efectiva…) y la no existencia de un repositorio propio donde hacer públicos los datos (los repositorios institucionales carecen aún de ciertas características que a los investigadores les interesan: identificadores, capacidad de almacenamiento, etc.)

El informe recomienda acometer ya la puesta en marcha del repositorio, si bien habrá́ que considerarlo una infraestructura en evolución. Por motivos estratégicos y legales, tener el repositorio en local, en Cataluña, aunque ya haya otros en funcionamiento en Europa y destinarlo a la publicación de datos de investigación finales, evitando por ahora el almacenamiento de datos provisionales. Y centrar su uso en datos de disciplinas que aún no tienen un repositorio de datos temático consolidado. Con esas premisas los autores del informe definen, a partir de la bibliografía analizada y de entrevistas a 32 expertos, los requisitos mínimos y factibles que debe tener un repositorio.
 

Identificadores persistentes Capacidad de almacenamiento Asignar el DOI como identificador Admitir ficheros hasta 10 Gb, por defecto Soportar ORCID Espacio de almacenamiento elástico Preservación Otras características Disponer del archivo por al menos 10 años Permitir diferentes versiones de un mismo dataset Disponer de dos copias geográficamente distribuidas Gestionar diferentes esquemas de metadatos Comprobaciones periódicas de los datos (checksum) Permitir autenticación única y distintos tipos de acceso Seguir modelo de preservación OAIS, base para certificado CoreTrustSeal Aceptar cualquier tipo de formato Interoperabilidad Permitir diferentes tipos de ingesta Comunicar con otros repositorios (p.ej.: Github) o herramientas de gestión de investigación (CRIS) Ofrecer la citación recomendada Comunicar con otras herramientas de almacenamiento en la nube (Dropbox, GDrive, etc.) vía API Permitir la difusión de datasets a través de plugins de compartición (Twitter, Facebook...) Exponer y exportar metadatos Permitir gestionar diferentes tipos de licencias Usar protocolos de comunicación estándar (OAI-PMH, API) Ofrecer datos analíticos del uso de la plataforma Usar formatos estándares de datos (xml, json...) Suministrar metadatos para su reutilización   Ser fácilmente usable y cumplir con la legislación vigente

Tabla 1: Requisitos mínimos y factibles para un repositorio de gestión de datos de investigación.

Además de con las recomendaciones finales, la bibliografía y algunos anexos interesantes, el informe acaba con un apartado sobre buenas prácticas recomendadas por los expertos entrevistados quienes insistieron en que, además de los requisitos técnicos, un aspecto fundamental para la gestión de datos de investigación era desarrollar buenas prácticas. Buenas prácticas que se explican mínimamente en cuatro categorías:

  • Hacer curación de datos: gestionar los datos durante todo su ciclo de vida para que puedan estar disponibles y reutilizables a largo plazo.
     
  • Seleccionar los conjuntos de datos: establecer protocolos y criterios que permitan decidir qué datos finales hay que preservar a largo plazo.
     
  • Fomentar el uso de formatos abiertos: para asegurar que los datos sean utilizables y recuperables a largo plazo.
     
  • Usar estándares, protocolos y vocabularios ampliamente aceptados: para fomentar la interoperabilidad.

El informe fue elaborado por el Àrea de Ciència Oberta del CSUC (Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya), donde participaron representantes de las más importantes bibliotecas universitarias catalanas, colaboraron más de 30 expertos nacionales e internacionales, y fue redactado por Mireia Alcalá y coordinado por Lluís Anglada, director del Àrea de Ciència Oberta del CSUC, siempre una garantía de trabajo bien hecho. El informe quizás no responda a todas las preguntas que puedan hacerse los responsables de estos repositorios de datos de investigación, pero ayudará mucho, y merece ser leído en su totalidad.

El nuevo ecosistema de la lectura y la escritura

Wed, 16/10/2019 - 19:15

Jorge Franganillo
Profesor de la Facultat d'Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona

Lectoescritura digital (2019). Madrid: Ministerio de Educación y Formación Profesional. 151 p. Disponible en: <https://sede.educacion.gob.es/publiventa/lectoescritura-digital/investigacion-educativa/22961>. [Consulta: 04/09/2019]

Lectoescritura digital es un libro oportuno y bienvenido, que ofrece una panorámica de los cambios que causa el embate digital, a la vez que ayuda a comprender la nueva ecología mediática. Nos presenta toda una serie de reflexiones que son necesarias porque es evidente que los avances tecnológicos de las últimas décadas y las necesidades comunicativas nacidas en los nuevos entornos mediáticos han transformado la práctica de la lectura y la escritura. Después de la música, el cine y la televisión, el libro es el último producto cultural que la revolución tecnológica ha cambiado de forma radical. 

Cambia, en efecto, lo que tradicionalmente se conoce como lectura y escritura. Por una parte, el desarrollo de Internet no solo ha facilitado la publicación y el consumo de textos, sino que también favorece la participación y la mutua colaboración. Y, por otra parte, la mediación de la tecnología ha supuesto la aparición del dispositivo de lectura, que ha introducido un elemento disruptivo —la pantalla— y que, juntamente con la aparición del web y del hipertexto, transforma la experiencia lectora y rompe en consecuencia con la extensa tradición basada en el uso del papel.

Nos encontramos inmersos en un cambio de los soportes, de las formas de producción y de las prácticas de lectura. Este libro nos recuerda que incluso las nociones de autor, editor, crítico, lector y libro tienen hoy un significado diferente del que las definía no hace más de veinte o treinta años. Con la emergencia de los nuevos medios digitales, asistimos a un nuevo escenario cultural —la cultura de la convergencia—, donde confluye un mosaico heterogéneo de público activo, y lo hace con una multitud de contenidos que provienen tanto de los grandes medios comerciales como del propio público, que ahora tiene a su alcance diversos dispositivos de consumo y de creación. Sin duda, la digitalización de los medios ha abierto nuevas posibilidades de acción y participación, y los nuevos medios digitales coexisten con el auge de una cultura participativa con una actividad casi frenética.

El tiempo y sobre todo la atención que antes se dedicaban al consumo de los clásicos medios de comunicación social (prensa, radio, televisión), hoy se distribuyen, de forma fragmentada (y fragmentaria), entre los medios sociales y un amplio abanico de plataformas digitales de transmisión. Y los libros, que antes solo existían en papel, ahora también están en soporte electrónico, para leer, o en formato sonoro, para escuchar. El hecho es revolucionario: ahora para todo el mundo el audiolibro ha vuelto a dejar en evidencia que leer no es necesariamente una actividad visual (antes lo había hecho Louis Braille, en el siglo XIX).

La aparición de estas nuevas especies en el ecosistema mediático no ha desplazado a los medios tradicionales. Más bien conviven. Se han mezclado de formas diversas y han originado nuevas formas de creación caracterizadas por la hibridación formal y discursiva. Lectoescriptura digital da testimonio de ello. Publicado este año por el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa, una unidad del Ministerio de Educación y Formación Profesional, es un libro cuyos autores son un conjunto de expertos procedentes de diversas universidades nacionales e internacionales. Breve y de prosa clara, bastante documentado, con unas 150 páginas tiene suficiente para presentarnos la nueva realidad, una nueva perspectiva de aquello tan inalcanzable e infinito como es la lectura y la escritura.

A lo largo de los tres bloques que componen el cuerpo central de esta obra colectiva, diversos especialistas intentan dar respuesta a una serie de interrogantes sobre la transición digital en tres grandes ámbitos: las nuevas formas de lectura, el nuevo ecosistema mediático y los retos en la enseñanza. El volumen incluye, además, entrevistas a cuatro personalidades destacadas en cada temática.

Con contribuciones de José Antonio Cordón, Almudena Mangas, Javier Merchán, Araceli García y Raquel Gómez, el primer módulo, titulado «Lo digital ¿cambia nuestras formas de lectura convencionales?», presenta la evolución de la lectura hacia el paradigma digital y el impacto de la transición digital en el ámbito educativo. Este primer bloque constata en qué medida la aparición de nuevos medios y formatos ha transformado las prácticas lectodiscursivas en un alejamiento gradual e inexorable del contexto impreso. Ahora, las nuevas ediciones —libros digitales, audiolibros, videolibros y obras transmedia— atesoran las potencialidades presentes en el ámbito digital: en particular, la actualización rápida y asequible de contenidos, y la referencia a otros recursos y herramientas auxiliares con la capacidad de ampliar los contenidos en una extensión prácticamente inagotable. Entre las nuevas ediciones digitales se hace una mención especial a los libros infantiles en formato app, obras interactivas adaptadas a dispositivos móviles, sobre las que se presenta una serie de criterios de valoración.

Según afirman Javier Merchán y Almudena Mangas, de la Universidad de Salamanca («Nativos digitales, textos digitalizados e impresos mejorados: hacia una transición digital en los recursos para la enseñanza y el aprendizaje»):

«La última de las grandes revoluciones científico-técnicas y culturales, la revolución digital, está caracterizada, entre otras muchas cuestiones, por el desarrollo exponencial en la producción y diseminación de la información. Este rasgo se manifiesta no solo en el volumen de la producción documental a nivel cuantitativo, sino que se concreta, de igual manera, en relación con la penetra­ción de esta perspectiva tecnológica en todos los campos de la actividad humana; desde la ciencia y la cultura a las nuevas formas de gobierno, relaciones interpersonales o en formas de negocio novedosas que predeterminan nuevas dinámicas económicas. Este nuevo paradigma social y cultural está marcado por un poder sin precedentes en la diseminación de la información que rompe los lí­mites de espacio, ubicuidad, temporalidad, propios del ámbito impreso, y ha propiciado el desarrollo imparable de nuevos dispositivos, sistemas y tecnologías para soportar todo este elenco de nuevas posibilidades.» (p. 19)

Cierra este módulo una entrevista con el sociólogo Joaquín Rodríguez, que constata la convivencia de dos circuitos de lectura, el analógico y el digital, que requieren, ambos, de fórmulas eficaces, y propias, para la promoción de la lectura.

El segundo módulo, «Crear textos en la nueva ecología mediática», aborda la transformación de las prácticas productivas y de consumo mediático, las nuevas narrativas que se derivan y la necesidad de tener una nueva competencia: la alfabetización transmedia. Carlos A. Scolari, Mar Guerrero, José Miguel Tomasena y María José Establés describen los elementos clave de la nueva ecología mediática: la convergencia entre la industria tradicional de los medios y las culturas colaborativas, la fanficción (ficción escrita por seguidores de una serie de televisión, de una película o de un libro, que se sirve del universo de la obra original para crear su propia historia), los beta readers (lectores que valoran un manuscrito para mejorarlo antes de su publicación), los booktubers, la cultura fan y las comunidades de fans.

Según afirma José Miguel Tomasena, de la Universitat Pompeu Fabra («Libros y pantallas: la popularización de los booktubers»):

«Los booktubers han desarrollado un abanico grande de géneros audiovisuales que no solo sirven para enmarcar las expectativas comunicativas con su audiencia, sino que, al ser usados como etiquetas textuales en el título y la descripción de los vídeos, también ayudan a mejorar su posición en los algoritmos de búsqueda y relación de YouTube. Entre los géneros audiovisuales de los booktubers, hay algunos que son herencia de otros medios de comunicación, como la entrevista o el tutorial o el ranking; otros, también son usados por youtubers dedicados a otros temas, como el unboxing, el reto (o challenge) o el vlog.» (p. 73)

Dos entrevistas complementan este módulo. La primera, con el escritor y crítico cultural Néstor García Canclini, examina en clave antropológica la naturaleza multidimensional del consumo mediático y el impacto de la cultura digital en el concepto de lectura. La segunda, con Joan Ferrés, maestro y experto en Ciencias de la Información, destaca el valor educativo del relato, del entretenimiento y de las sinergias tecnológicas en la escuela.

El último módulo, «Palabras en la pantalla: la escritura digital, su creación y enseñanza» cierra esta monografía con diversas contribuciones sobre la escritura digital, a cargo de Daniel Escandell, Álvaro Llosa, Jorge Juan Sánchez Iglesias, Carmen Herrero y Miriam Borham. Este bloque explora las formas literarias digitales, los espacios para la escritura digital y su difusión en red, el ecosistema transmedia, el desarrollo digital de los géneros académicos y las estrategias de aprendizaje de la escritura digital en los entornos virtuales.

Según afirma Jorge Juan Sánchez Iglesias, de la Universidad de Salamanca («Entre la retórica y lo digital: aproximaciones para la escritura académica»):

«Se ha extendido la percepción de que las carencias de los estudiantes para expresarse son cada vez mayores y, por ello, aumentan las quejas entre el profesorado universitario por las múltiples deficien­cias que aprecian en la escritura del alumnado, incluso en los niveles finales de formación (másteres y doctorados). Al tiempo que se constata esta situación, se generaliza la práctica de «echar balones fuera», en dos versiones. En la primera, cada uno de los niveles responsabiliza al anterior de que los alumnos no sepan escribir. Así, por ejemplo, desde la universidad se atribuye el problema al diseño general de la educación secundaria. En la segunda, dado que los estudiantes tendrían que «venir aprendidos», se parte de que no hay tiempo ni recursos en las clases, puesto que bastante cuesta ya enseñar los contenidos propios de cada materia.» (p. 114)

Concluye este bloque una entrevista con María Pizarro, especialista en literatura hispanoamericana, que brinda una crítica oportuna a las numerosas necrológicas que se han escrito del libro impreso y aporta una reflexión sobre el sector del libro digital.

Las últimas páginas del libro presentan un apunte breve sobre cada autor. En resumidas cuentas, es un libro muy interesante, y aunque que se echa de menos una presentación, una especie de introducción al conjunto, para homogeneizar autores y textos heterogéneos, es un documento imprescindible.

Nota. Esta reseña se publica simultáneamente en el Blog de l’Escola de Llibreria.

Bibliotecas públicas «engagées» con comunidades inteligentes

Wed, 09/10/2019 - 18:40

Tránsito Ferreras Fernández
Coordinadora de Servicios de Apoyo a la Investigación
Servicio de Bibliotecas. Universidad de Salamanca

Mersand, Shannon; Gasco-Hernandez, Mila; Zhao, Xiaoyi; Gil-Garcia, J. Ramon; Burke, G. Brian; Sutherland, Megan; Figueroa, Miguel (2018). The role of public libraries in engaging citizens in smart, inclusive and connected communities: a current practices report. Albany, NY: CTG UAlbany. 39 p. Disponible a: <https://www.ctg.albany.edu/publications/libraries/>. [Consulta: 30/06/2019].

Comunidad inteligente es un término que se ha comenzado a utilizar recientemente para caracterizar los esfuerzos para transformar las comunidades y hacerlas más sostenibles, eficientes, transparentes y donde la participación ciudadana es la norma. Las tecnologías de la información han sido las facilitadoras de estos cambios potenciales. En las comunidades inteligentes, el papel de las bibliotecas públicas es clave, así como su compromiso («engagement») con la comunidad. A través del estudio de caso de los Estados Unidos, este informe analiza las prácticas actuales en las bibliotecas públicas e identifica la experiencia, el conocimiento y los antecedentes que les ayudan a contribuir, con la participación ciudadana, en iniciativas comunitarias inteligentes. 

Como elemento importante de las infraestructuras digitales, de conocimiento y creativas de las comunidades inteligentes, las bibliotecas públicas pueden desempeñar un papel fundamental en la participación de la comunidad y en la atención de sus necesidades, problemas e intereses. Además, no solo están en disposición de ofrecer toda una nueva generación de servicios bibliotecarios, que pueden integrarse con la infraestructura de la ciudad donde se ubican, sino que también pueden ampliar, aún más, las funciones de las bibliotecas públicas como referentes de la comunidad y como centros de alfabetización en materia de información en comunidades inteligentes. 

El informe que aquí se reseña pretende arrojar luz sobre algunas de las mejores prácticas que ya existen en las bibliotecas públicas de los Estados Unidos y que, a su vez, muestran cómo las bibliotecas públicas pueden desarrollar su papel como instituciones de base en iniciativas comunitarias inteligentes. Desde 2009, las bibliotecas públicas de los Estados Unidos se han ido identificando cada vez más como instituciones de referencia para la comunidad. La nueva generación de servicios bibliotecarios ofrecidos proporciona una base sobre la cual las bibliotecas pueden ampliar su papel como referente comunitario y cooperar con el Gobierno y los ciudadanos en comunidades inteligentes conectadas. En nuestra opinión podríamos denominarlas bibliotecas públicas comprometidas con su comunidad y, en último término, con la sociedad.

Los autores estudiaron 32 bibliotecas de los Estados Unidos de diferente tamaño, desde la Biblioteca Pública de Nueva York hasta la Biblioteca Comunitaria Ignacio en Colorado (cuya población es de 5.800 habitantes). Observaron que, sin importar el tamaño o la ubicación, las bibliotecas son espacios para que los miembros de la comunidad aprendan, se comuniquen y participen. Según el informe, las bibliotecas están comprometidas apoyando a sus ciudadanos con servicios innovadores, tales como talleres sobre programación de robots e impresoras 3D, social media, gestión de semillas, herramientas eléctricas, juegos de mesa, cámaras térmicas y equipos de jardinería. De este modo, las bibliotecas se convierten en un espacio abierto para que la comunidad se reúna para aprender, comunicarse y participar en la definición de su propia identidad.

El proyecto «Facilitando comunidades inteligentes, inclusivas y conectadas: el papel de las bibliotecas públicas» tiene por objeto comprender mejor de qué forma la biblioteca pública puede promover su papel de «referente» en «iniciativas comunitarias inteligentes», contribuyendo a que la comunidad comprenda esas iniciativas y participe en ellas. Para ello, el proyecto abordó dos preguntas de investigación:

  • ¿En qué medida las bibliotecas públicas, basándose en su experiencia, conocimientos y antecedentes, contribuyen a que las comunidades comprendan las iniciativas comunitarias inteligentes y participen en ellas?
     
  • ¿Cuáles son los beneficios, costos, riesgos, desafíos y consecuencias no deseadas existentes y potenciales para que las bibliotecas públicas aumenten su participación en las iniciativas inteligentes de sus comunidades?

La recopilación de innovaciones de esta investigación viene a dar ideas sobre cómo las bibliotecas, las comunidades y los gobiernos pueden trabajar juntos mientras crean, planifican e implementan iniciativas inteligentes en sus comunidades, aprovechando el papel existente de la biblioteca como referente de la comunidad. El informe clasifica las prácticas en cinco dimensiones: infraestructura, tecnología, programas y servicios, cooperación y participación ciudadana. Asimismo, las prácticas se clasifican en tres niveles: módulos básicos, buenas prácticas y prácticas únicas. Además, se enumeran prácticas integradoras, es decir, bibliotecas que combinan las áreas de infraestructura, tecnología, programas y servicios, y/o asociaciones para formar programas y servicios innovadores para involucrar a los ciudadanos, promocionando el potencial de la biblioteca para que desempeñe un papel catalizador en una comunidad inteligente.

A través de este trabajo observamos que las bibliotecas públicas de Estados Unidos ofrecen una amplia gama de servicios diseñados para educar y ayudar a que sus comunidades sean más inteligentes. Asimismo, el estudio muestra que, independientemente del tamaño, la financiación, la ubicación geográfica, las zonas urbanas o rurales, hay ejemplos de todo tipo de bibliotecas públicas que ya están desempeñando un papel importante en la creación de comunidades inteligentes y que ya actúan como un espacio para que los miembros de la comunidad se reúnan para aprender, comunicarse y participar activamente en su comunidad. 

Los autores del informe concluyen que las bibliotecas públicas son conscientes y están trabajando para convertirse en un “tercer espacio”. Un lugar para el aprendizaje en múltiples dominios que proporcione recursos, tanto en forma de materiales como de oportunidades de aprendizaje activo. De hecho, las bibliotecas ya ayudan en la formación laboral, lo que a su vez puede contribuir al crecimiento económico local. 

La sostenibilidad, el compromiso, el desarrollo económico y el uso de nuevas tecnologías son sólo algunos de los aspectos en los que las bibliotecas públicas pueden desempeñar un papel esencial como catalizadores de iniciativas comunitarias inteligentes.

Tomando en conjunto todas las innovaciones identificadas, parece haber un camino para que las bibliotecas públicas sigan evolucionando y se conviertan en imprescindibles en una gran variedad de esfuerzos inteligentes. De hecho, pasar de proporcionar tecnología a enseñar a los ciudadanos cómo utilizarla contribuye a crear una comunidad con conocimientos tecnológicos, que podría ser la base de nuevos programas y servicios para todos los ciudadanos y fomentar un sentido de comunidad.

Sin embargo, no todas las bibliotecas públicas tienen que tener prácticas altamente sofisticadas o únicas a este respecto. Lo más importante es entender las necesidades de la comunidad, así como identificar las maneras en que la biblioteca pública puede ayudar a satisfacer esas necesidades, ya sea ofreciendo servicios y programas directos a la comunidad o proporcionando un espacio de reunión para que otros vengan y ofrezcan sus programas y servicios.

Como se demuestra en este trabajo práctico, el papel de las bibliotecas públicas está cambiando, de hecho, hace tiempo que lo lleva haciendo, y el potencial para que se conviertan en elementos esenciales para las iniciativas comunitarias inteligentes es evidente. Los caminos para lograrlo son muchos y variados y todos ellos pueden ser igualmente apropiados, dependiendo de las circunstancias específicas, necesidades, recursos y capacidades de las diferentes comunidades. Por ello, las iniciativas aportadas por las bibliotecas públicas estadounidenses pueden ser replicables, adaptables o transformables para el caso de las bibliotecas públicas en España.

 

LIBERando el cambio: informes y actividades de LIBER respecto a ciencia abierta, datos FAIR y humanidades digitales

Wed, 02/10/2019 - 10:47

Lluís Anglada 
Director del Àrea de Ciència Oberta
Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC)

Case studies on open science skilling and training initiatives in Europe (2019). LIBER Digital Skills Working Group. Disponible en: <https://zenodo.org/record/3251731#.XXU4Sy4zaCg>. LIBER blog: <https://libereurope.eu/blog/2019/06/24/case-studies-on-european-open-science-skilling-and-training-initiatives/>. [Consulta: 27/07/2019].

Europe's digital humanities landscape: a report from LIBER's Digital Humanities & Digital Cultural Heritage Working Group. LIBER Europe’s Research Library Network. 44 p. Disponible en: <https://zenodo.org/record/3247286#.XRc2Qej7SUm>. Nota a <https://zenodo.org/record/3247286#.XRj0iej7SUk>. [Consulta: 27/07/2019].

Ivanović, D., Schmidt, B., Grim, R., Dunning, A. (2019). FAIRness of repositories & their data: a report from LIBER’s Research Data Management Working Group. LIBER Europe’s Research Library Network. 26 p. Disponible en: <https://zenodo.org/record/3251593#.XRj08-j7SUl>. Nota <https://libereurope.eu/blog/2019/06/24/fairness-repositories-report/>. [Consulta: 27/07/2019].

LIBER 2019: slides, posters, audio & video recordings. Disponible en: <https://zenodo.org/communities/liber2019/search?page=1&size=20&q=>. [Consulta: 27/07/2019].

En este Blok hemos reseñado diversos informes de la asociación de las bibliotecas de investigación europeas LIBER, y hace un año hablábamos de su estrategia, actividades y su posicionamiento a favor de la ciencia abierta. No serán necesarios, pues, muchos preámbulos para mostrar el papel de liderazgo que LIBER está teniendo en la necesaria reconversión de las bibliotecas de investigación en estos momentos actuales de cambios profundos y acelerados.

En este post reseñaremos (brevemente) tres informes recientes de LIBER y el contenido de su último congreso. Los informes enfocan temas clave, en este momento, para cualquier biblioteca universitaria y de investigación que quiera tener un papel mínimamente relevante para la institución a la que sirve: la ciencia abierta, las humanidades digitales y la gestión de los datos de investigación. 

El informe FAIRness of repositories & their data: a report from LIBER’s Research Data Management Working Group Report (resumen ejecutivo) es el resultado de dos encuestas del grupo a gestores y a técnicos de repositorios de datos. Los cuestionarios iban dirigidos a saber hasta qué punto los repositorios de datos actuales cumplen los 15 principios de datos FAIR. Además de los resultados, de las respuestas se desprenden buenas prácticas para los repositorios como pueden ser la de usar identificadores persistentes y vocabularios estandarizados, y registrar metadatos de procedencia para así facilitar la preservación. El informe señala, también, algunos errores en la comprensión o interpretación de los principios. Estos, concretamente, se referirían a los modelos de metadatos ricos, a la legibilidad por parte de máquinas y a los metadatos de procedencia.

El informe Europe's digital humanities landscape: a report from LIBER's Digital Humanities & Digital Cultural Heritage Working Group también es el resultado de un cuestionario contestado por bibliotecas europeas. Justamente, la distribución de estas (p. 6) nos da una imagen de quién hay al frente en la renovación de las bibliotecas en Europa, dado que un 71 % de las respuestas provienen del oeste de Europa (Alemania, Austria, Holanda, etc.), mientras que solo el 9 % vienen del este, un 9 % del sur y un 11 % del norte.   

El cuestionario que elaboró el grupo de trabajo de Digital Humanities & Digital Cultural Heritage se orientaba a las colecciones y a las actividades que las bibliotecas hacen a su alrededor. Las preguntas versaban sobre financiación, organización, accesibilidad, tratamiento técnico, personal dedicado y formación, y espacios. El informe incluye breves descripciones de lo que hacen en humanidades digitales las bibliotecas del Estado de Baviera, la Bodleian Library, la British Library, la Universidad de Lovaina y la nacional de Noruega. El informe afirma que las bibliotecas de investigación tienen un papel importante a jugar en las humanidades digitales pero muchas todavía están tan solo iniciando este camino y recomienda como buenas prácticas: crear una visión, medir el impacto, elegir cuidadosamente las actividades a realizar, mostrar que  vuestras colecciones no solo tienen materiales impresos, confiar en vuestra pericia, implicar a vuestros colegas y «colaborar, colaborar, colaborar».

El último que reseñamos, Case studies on open science skilling and training initiatives in Europe, no es un informe sino los resultados de un proyecto en curso, en este caso llevado a cabo por el grupo de trabajo de LIBER de Digital Skills for Library Staff and Researchers. Este grupo está centrado en las habilidades («skills») digitales que será necesario que, en este futuro de ciencia abierta, tengan bibliotecarios e investigadores. El objetivo del grupo es ayudar a las bibliotecas a orientarse hacia la ciencia abierta y han iniciado un proyecto consistente en compartir experiencias de formación en open science en Europa. De momento, presentan unas breves descripciones de lo que se está haciendo en Dinamarca, Hungría, Luxemburgo, Noruega, Polonia y Suiza.

Estos tres informes comentados son resultados de dos cosas: de la estrategia de la organización y de la tarea de los miembros de LIBER a través de los grupos de trabajo. Ambas pueden verse con más detalle hojeando las presentaciones (siempre resumen y diapositivas, y a veces vídeos) del último congreso de LIBER 2019. Los temas de las conferencias del congreso reflejan los intereses estratégicos de LIBER y de sus miembros. Desde mi punto de vista –obviamente parcial– los temas que recibieron más atención fueron: la ciencia abierta (tratada desde diferentes puntos de vista), los acuerdos transformativos de subscripción de revistas juntamente con el Plan S y las cancelaciones de acuerdos consorciados, y el rol de las bibliotecas en la publicación de los resultados de la actividad académica a través de repositorios, de las editoriales universitarias y de sistemas alternativos de edición científica.

En períodos normales, las prácticas profesionales se basan en manuales estandarizados, en técnicas codificadas y en la copia de lo que ya está en funcionamiento. Hay momentos, no obstante, en que el futuro está en construcción y no hay otra «receta» que la de arremangarse y poner manos a la obra. Hay que hacerlo con prudencia y asumiendo que nos equivocaremos, aunque también hay que acertar por lo menos la dirección del movimiento. Esta deben dárnosla las asociaciones profesionales que no tan solo velan por el desarrollo profesional de lo que ya está consolidado, si no para que la profesión evolucione. Cuando hablamos de esto, estamos hablando de liderar el cambio y, sin duda, LIBER lo está haciendo, está LIBERando el cambio.

Las bibliotecas públicas en el corazón de los centros comunitarios

Wed, 25/09/2019 - 12:43

Mariona Chavarria
Biblioteca del Fondo
Santa Coloma de Gramenet

Thomson, Louisa; Murray-Sanderson, Arran (2017). Libraries as community hubs: case studies and learning: a report for Arts Council England. London: Renaisi. 82 p. Disponibles en: <https://www.artscouncil.org.uk/sites/default/files/download-file/Libraries-CommunityHubs-Renaisi.pdf>. [Consulta: 05/07/2019]. 

El estudio sobre las bibliotecas como centros de la comunidad fue encargado a la empresa social Renaisi1, por el Arts Council of England2, con la voluntad de encontrar elementos objetivos sobre la contribución que las bibliotecas pueden hacer en las líneas prioritarias de las políticas locales y nacionales. El estudio se basa en analizar el papel de las bibliotecas que se encuentran en hubs, en adelante, centros comunitarios, es decir en edificios compartidos con otros servicios en espacios comunitarios. Se centra en ver cómo colaboraciones que se dan en un espacio físico compartido donde hay bibliotecas puede facilitar el acceso a los diversos servicios ubicados cerca de donde vive la gente, y puede ayudar a fomentar las diversas actividades comunitarias y, finalmente, permite mantener los servicios bibliotecarios locales.

Definen un centro comunitario como un lugar central de actividades, servicios y equipamientos locales, accesibles para la comunidad local. Son polivalentes y con los tipos de servicios que pueden encontrarse reflejan las necesidades locales. La función social básica que tienen es reunir a la gente de la comunidad de una manera transversal, afrontando el aislamiento y son espacios seguros donde todo el mundo es bienvenido.

A través de un estudio de casos, el informe presenta una visión general del contexto de las políticas alrededor de los centros comunitarios, y las razones a favor de situar las bibliotecas con otros servicios, y las diferentes formas que ello puede tener; quiere aportar conocimiento de cara al futuro, en el momento de plantear situar una biblioteca en un centro comunitario. 

El informe presenta los resultados de un estudio de seis casos de bibliotecas en Inglaterra que se encuentran en centros comunitarios, con el objetivo de ver diferentes posibilidades de organización y oportunidades y retos que pueden darse para las bibliotecas que comparten espacios con otros servicios, y así identificar los elementos que puedan aplicarse a otros casos.

Los seis casos seleccionados, según los tipos de servicios compartidos, dependencia orgánica, relación, etc. recogen dos modelos principales de centro comunitario, que no se excluyen mutuamente. Uno de los modelos es el centro comunitario promovido desde el sector público (administrado por una organización del sector público, que reúne diferentes servicios bajo un mismo techo). Un impacto positivo de este modelo es que puede ayudar a fomentar formas más integradas de trabajar entre diversas organizaciones y sectores. El otro modelo es el de los centros comunitarios gestionados por organizaciones privadas con diferentes proyectos, actividades y servicios según el caso (a menudo funcionan con un alto nivel de participación de la comunidad local, siendo un lugar donde la gente puede autoorganizarse).

La investigación saca a la luz que la idea de una biblioteca de formar parte de un centro comunitario al lado de otros servicios no es una novedad, pero que en los últimos tiempos está más valorada. También se confirma el hecho de que las bibliotecas parten en buena posición para jugar un rol en los centros comunitarios donde puedan situarse dada la confianza que ya despiertan dentro de las comunidades a las que sirven, el que aportan a través de sus actividades y por su visión de trabajo en red con el entorno. También se ha visto que los tipos de servicios y formas de relación con la biblioteca en los centros comunitarios varían mucho de un sitio a otro, dependiendo de las circunstancias locales. De hecho, el éxito del centro comunitario se basa en la medida en que refleja y responde a las necesidades locales. Igualmente, se ha visto que cuando las bibliotecas están ubicadas en centros comunitarios, hay beneficios evidentes tanto para la biblioteca como para los otros socios y servicios del edificio y toda la comunidad. Finalmente, se observa que el hecho de cambiar a un modelo de trabajo en un centro comunitario genera cierta inseguridad, normal en el proceso, pero esto se ha ido superando, en los casos objeto de estudio, por los beneficios, que apuntan hacia una sostenibilidad a largo plazo de las bibliotecas locales.

Esta perspectiva de organización de los servicios comunitarios permite más eficiencia en el uso de los activos y reducción de costes, y también orienta hacia una gestión más participativa en la prestación de servicios. A pesar de estos beneficios aparentes, el estudio muestra que hay una tendencia a mantener las «capillitas», sobre todo a la hora de compartir recursos limitados de unos y otros, así como el miedo a perder la propia identidad dentro de la comunidad de servicios. 

El rol de las bibliotecas en los centros comunitarios. ¿Alguna novedad? 

El estudio reconoce que las bibliotecas pueden considerarse centros comunitarios o hubs por sí solas, dado que ya son un espacio abierto y de acogida donde la gente puede acceder a la información, recibir apoyo en diversas áreas, probar cosas nuevas y un espacio donde las desigualdades en la sociedad ya se tienen en cuenta. El rol de las bibliotecas como parte esencial de la vida comunitaria, con la capacidad de alimentar el sentido de arraigo y pertenencia es un tema bastante trabajado, y los autores del estudio recuerdan que esta cuestión hace ya tiempo que interesa tanto en el ámbito profesional de las bibliotecas como en el ámbito de las políticas públicas a nivel local. Se valora la contribución de la biblioteca en diversos ámbitos sociales, desde el apoyo al empleo, promoción de estilos de vida saludables, el acceso a la cultura, y muchos otros. 

Según el estudio, a partir de aquí, hay dos elementos que pueden ser especialmente positivos para las bibliotecas, si se refuerza la perspectiva de compartir con otras entidades o servicios públicos, u organizaciones privadas. El primer elemento es la oportunidad de compartir edificios y costes con servicios comunitarios, especialmente cuando la biblioteca se encuentre actualmente mal ubicada respecto al centro de la comunidad, el edificio actual sea demasiado caro de mantener o de renovar. El segundo elemento es cuando las bibliotecas forman parte de un centro comunitario que les permite beneficiarse de estar en un lugar visible, de paso, en espacios donde las personas ya acceden a los otros servicios. Finalmente, si se hace realmente respondiendo a la realidad del entorno, el espacio compartido puede facilitar la capacidad de mejorar el acceso a los usuarios más vulnerables, atraer nuevos usuarios que no hayan visitado previamente una biblioteca y crear experiencias conjuntas y oportunidades que sean más fáciles de mantener juntamente con otros, gracias a la proximidad.

El estudio presenta tres tipos de gestión de las bibliotecas: 1) gestionadas por el gobierno local, 2) dirigidas y mantenidas con presupuesto del gobierno local pero gestionadas por la comunidad, por ejemplo con voluntarios, o bien creada y financiada por el ente local pero entregada a una organización como una empresa social o fundación; y 3) finalmente, las bibliotecas totalmente gestionadas por la comunidad o por otra organización sin ningún tipo de apoyo público (sea el edificio de propiedad pública o no). 

El cuadro de las diversas tipologías de centros comunitarios incluye los espacios físicos: edificio de nueva planta, edificio de la biblioteca que se adaptaría a nuevos usos creando nuevos espacios para dichos usos, traslado de la biblioteca a otro edificio donde ya existen otros servicios comunitarios, o biblioteca ubicada en pequeños centros comunitarios de barrio. 

Por lo que se refiere al cómo y con quién se colabora, puede ser que la biblioteca sea el centro del espacio comunitario y que facilite partenariados en diversos espacios de la biblioteca con servicios, clubs y/o grupos que utilicen los espacios, pero sin compartir recursos humanos; en otro caso la biblioteca sería un colaborador más en el edificio compartido con otros (servicios de salud, atención a la infancia, sociales, comerciales...), todos se interrelacionan pero siguen sin compartir los recursos humanos; finalmente, hay el caso de la integración de servicios, compartiendo personal entre la biblioteca y los otros servicios. 

En cuanto a las actividades y servicios que se ofrecerían, se ve claramente que en el centro comunitario podrían existir tanto diferentes servicios y proveedores implicados, como tan solo unos tipos de servicios y actividades con un tema o interés más concreto. Los diversos ámbitos de la muestra del estudio incluyen colaboraciones con entidades y/o servicios de los ámbitos de salud y bienestar, empleo, niños y jóvenes, cultura y ocio, otros servicios sociales (ayudas a la vivienda, etc.), y otros como cafés.

El estudio presenta los seis casos, pero deja claro que ni son extrapolables a otros lugares ni a otros momentos históricos. En cualquier caso, ayudan a entender cómo es el entorno quien determinará el tipo de centro comunitario, y también aportar estímulos para la adaptación de las bibliotecas ante un futuro incierto, con los recortes de los gobiernos locales, el descenso en el uso del servicio de préstamo, etc.

¿Qué aporta este estudio a la comprensión de nuestra realidad de biblioteca pública desde la perspectiva del centro comunitario?

El estudio presenta tres modelos de gestión de las bibliotecas, en nuestro caso solo hay el primero, las gestionadas por los gobiernos locales. Pero aun con la diferencia de contexto legal y de tradición bibliotecaria, este estudio, por una parte nos confirma en la idea de la biblioteca pública como este centro de la comunidad, que tiene sentido en relación con el entorno en el que vive, recibiendo y aportando valor. Por otra parte, nos abre a nuevas posibilidades que todavía no se contemplan en nuestro contexto: una estrecha relación y orientación de los usuarios entre la biblioteca y otros servicios locales (de salud o de salud mental, de atención a la primera infancia, de apoyo a la vivienda, etc.), y también la apertura a una estrecha colaboración con otros servicios de ocio, como gimnasios o centros deportivos.

Personalmente, desde mi propia experiencia en el barrio del Fondo de Santa Coloma de Gramenet, una biblioteca como la del Fondo, ubicada en un edificio multifuncional (con mercado, supermercado, guardería y biblioteca), me doy cuenta de cómo, aun compartiendo edificio, el diseño arquitectónico nos ha separado de una manera casi irremediable y, consecuentemente, ha alejado a los usuarios y clientes de unos y otros. Todo lo contrario de lo que se busca de promover a partir de este estudio. Al mismo tiempo, no obstante, la ubicación de este edificio en el centro del barrio lo acerca a los servicios de salud, escuelas, centro de normalización lingüística, escuela de adultos, etc. Hay muchas fuerzas en diversas direcciones, y habrá que buscar las sinergias que nos sitúen a todos en una red colaborativa, una especie de hub distribuido en diversas calles. 

Así mismo, en toda nuestra geografía, cada uno puede mirar en su entorno y ver cómo ha llegado hasta donde está y cómo orientar los esfuerzos por maximizar los recursos y dar respuesta a la ciudadanía desde un entorno de acogida y solidario entre los diversos servicios y entidades públicos o privados. Habrá tantos modelos como comunidades, barrios o ciudades. 

1 Renaisi es una empresa social, fundada en 1998 en el barrio de Hackney al este de Londres. Entre sus líneas de trabajo actuales hay la de ofrecer servicios de consultoría a organizaciones y gobiernos locales para mejorar sus servicios de apoyo a la comunidad, partiendo de lo que está funcionando y por qué. Aportan elementos para medir el impacto de sus acciones y conocer donde se crea valor y, a partir de aquí, cómo tomar las decisiones más adecuadas de cara al futuro, escuchando y aprendiendo de la práctica y la experiencia.

2 Entidad pública que anima, desarrolla e invierte en experiencias artísticas y culturales que enriquecen la vida de las personas; apoyan actividades del mundo de las artes, museos y bibliotecas (teatro, lectura, música, literatura, danza, arte digital, artesanía, etc.)