Bibliotecarios e innovación docente: la oportunidad de los planes tutoriales y los trabajos de fin de grado

 

[Versió catalana]


Nieves González-Fernández-Villavicencio

Responsable de la Biblioteca de Económicas y Empresariales
Universidad de Sevilla

Juan-Antonio Barrera-Gómez

Responsable de la Biblioteca de Ciencias de la Educación
Universidad de Sevilla

Eloísa Saen-de-Casas

Ayudante de la Biblioteca de Económicas y Empresariales
Universidad de Sevilla

Víctor M. Moya-Orozco

Ayudante de la Biblioteca de Económicas y Empresariales
Universidad de Sevilla

 

Resumen

El papel del bibliotecario docente universitario nunca ha estado bien definido y el éxito de su actividad se ve condicionado por la relación de colaboración con el profesorado, su reconocimiento y nivel de implicación y participación en la innovación docente. Los planes tutoriales y los talleres para la elaboración de los trabajos de fin de grado que están poniendo en marcha las universidades pueden representar una oportunidad para el aprendizaje de las competencias de gestión de la información de los alumnos universitarios y de consolidación y evidencia del papel formador y de tutela de los bibliotecarios, aliados de los estudiantes. En este artículo se presentan dos ejemplos de planificación e intervención docente de bibliotecarios de la Universidad de Sevilla en los planes tutoriales de sus respectivos centros, la Facultad de Económicas y Empresariales y la Facultad de Ciencias de la Educación. Los resultados obtenidos demuestran que la integración de la formación en competencias informacionales o digitales que imparten los bibliotecarios en estos planes ofrece múltiples beneficios, no solo para el aprendizaje del alumno y la excelencia de las universidades, sino también para afianzar el papel del bibliotecario formador.

Resum

El paper del bibliotecari docent universitari no ha estat mai ben definit i l’èxit de la seva activitat es veu condicionat per la relació de col·laboració amb el professorat, el seu reconeixement i nivell d’implicació i la participació en la innovació docent. Els plans tutorials i els tallers per elaborar els treballs de fi de grau que estan posant en marxa les universitats poden representar una oportunitat per a l’aprenentatge de les competències de gestió de la informació dels alumnes universitaris i de consolidació i evidència del paper formador i de tutela dels bibliotecaris, aliats dels estudiants. En aquest article es presenten dos exemples de planificació i intervenció docent de bibliotecaris de la Universidad de Sevilla en els plans tutorials dels seus centres respectius, la Facultad de Económicas y Empresariales i la Facultad de Ciencias de la Educación. Els resultats obtinguts demostren que la integració de la formació en competències informacionals o digitals que imparteixen els bibliotecaris en aquests plans ofereix molts beneficis, no només per a l’aprenentatge de l’estudiant i l’excel·lència de les universitats, sinó també per refermar el paper del bibliotecari formador.

Abstract

The status of academic teaching librarian never has been defined. The success of the academic librarian activity has been conditioned by the collaboration between academic teachers and librarians and by the implications of librarians in academic training innovation projects. Spanish universities are managing the Orientation and Tutorial Action Plan and workshops for training students in order to complete their Final degree projects. That situation represents one opportunity not only for the training of students digital competencies but also for the teaching academic librarian status. They are allied with students. In this article we describe two examples of training planification and intervention of academic librarians of Library of University of Seville, in two Orientation and Tutorial Action Plans, one of them of Facultad de Económicas y Empresariales and another of Facultad de Ciencias de la Educación. The result demonstrates that the integration of digital competencies that academic librarians train in the context of Tutorial Plan, offers many benefits not only for students learning and excellence of academic institution but also for consolidate the status of academic teaching librarian.

 

1 Introducción

La relación entre bibliotecario universitario y docente está pasando por uno de sus mejores momentos gracias a los cambios en las metodologías docentes y los planes de estudios y el reconocimiento del papel que el bibliotecario de universidad desempeña en la formación, cada día más necesaria, del alumno en competencias de gestión de la información. La oportunidad de la innovación docente de los planes de orientación y acción tutorial (POAT) universitarios y de los trabajos de fin de grado (TFG) redescubre las alianzas necesarias que se deben establecer entre bibliotecarios, alumnos y docentes, y pone en evidencia el valor que aporta a la comunidad el papel docente del bibliotecario.

Podemos definir al bibliotecario docente universitario, academic teaching librarian, como el «bibliotecario de universidad que además de sus tareas habituales asume la impartición de clases a grupos de alumnos, profesores o investigadores a distinto nivel de responsabilidad pero de forma regular, tanto presencial como virtualmente. Se trata de un profesional que planifica, diseña, imparte, evalúa y promociona las competencias de gestión de la información en su comunidad universitaria. La docencia forma parte de sus tareas habituales como bibliotecario» (González-Fernández-Villavicencio, 2015). La tarea bibliotecaria tradicional de formador de usuarios se queda lejos de la magnitud y significado de estas tareas y responsabilidades nuevas, que requieren otra denominación para comprender su alcance.

Con el cambio de paradigma de la enseñanza universitaria, los bibliotecarios de universidad dedican hoy día más tiempo a la docencia que a ninguna otra tarea más tradicionalmente bibliotecaria (Wheeler; Mckinney, 2015; Øvern, 2014). Ya no se enseña a usar una herramienta desde un punto de vista instrumental, se enseña a concretar el tema de la búsqueda; reflexionar sobre el sentido de lo que se va a buscar; definir la estrategia; presentar una metodología científica; desarrollar por escrito un trabajo científico; conocer y respetar los derechos de autor; presentar resultados de forma escrita, pero cada vez más de forma visual, mediante infografías y mapas mentales; defender en público unas ideas y resultados; etc. Este papel docente lo están asumiendo los bibliotecarios progresivamente en el ámbito no solo de los POAT, los TFG, los trabajos de fin de máster o las tesis doctorales, sino también en la formación sobre ciclos de investigación, perfiles de autor, identidad digital, métricas de la publicación científica tradicionales y no tradicionales, acreditaciones y sexenios, gestión de datos de investigación, etc. Tan solo hay que mirar las webs de las bibliotecas universitarias para darse cuenta de la dimensión (y utilidad) de la que estamos hablando. Ya no se ofertan cursos de formación de usuarios, sino en competencias digitales de todo tipo. Puede verse también el reciente ThinkEPI y la bibliografía que aporta, de González-Fernández-Villavicencio, sobre este tema de la reivindicación del papel docente del bibliotecario o la declaración de la Association of College & Research Libraries (ACRL) al respecto.

Aunque esta situación presenta también sus puntos negros: pocas habilidades docentes y pedagógicas, falta del suficiente reconocimiento por parte de la administración universitaria, docentes, alumnos e incluso compañeros (Øvern, 2014). En muchas ocasiones el bibliotecario docente diseña e imparte los contenidos que se han descrito en el párrafo anterior, con los contenidos referidos y su duración en horas, por lo que no hay grandes diferencias con el trabajo realizado por el profesor asociado universitario o el profesor sustituto interino que imparte esos mismos contenidos en asignaturas sobre competencias para el acceso y uso de la información en un grado o en un máster de una universidad. En muchos casos ese mismo docente universitario asociado o profesor sustituto interino es el que imparte la misma formación como bibliotecario en esa u otra universidad. En otros casos, el bibliotecario recibe el estatus de docente cuando imparte asignaturas en másteres o posgrados, por lo que no se observa diferencia entre ambos perfiles profesionales. Las bibliotecas, asimismo, están realizando grandes esfuerzos para que sus bibliotecarios dominen las técnicas docentes. Sin embargo, en este artículo hablamos siempre del término bibliotecario docente.

El origen del papel docente del bibliotecario está en la figura del bibliotecario temático (liason) y se institucionaliza con la aparición y el desarrollo de la alfabetización informacional (ALFIN). La necesidad de esta formación, cada día más evidente, se ha visto recientemente impulsada con las nuevas iniciativas de Framework for Information Literacy for Higher Education de la ACRL, Media and Information Literacy (MIL) de la Unesco y DigComp —el marco europeo para el desarrollo de las competencias digitales— de la Comisión Europea (Ferrari; Brecko; Punie, 2014). De esta forma el bibliotecario temático contribuye a mejorar los resultados académicos de su comunidad aliándose con el estudiante y el profesorado, participando en la investigación, la docencia y el aprendizaje.

Dentro y fuera de nuestras fronteras son muchos los ejemplos de incorporación de los bibliotecarios a las tareas docentes de sus centros universitarios, en las que forman en estas competencias a distintos niveles y público objetivo (González-Fernández-Villavicencio; Domínguez-Aroca; Calderón-Rehecho, 2013; Wheeler; Mckinney, 2015). No obstante y de cualquier manera, ha sido una tarea muy difícil posicionar la formación que dan los bibliotecarios en el desarrollo curricular universitario. El alumno de los primeros cursos no ve por sí solo las ventajas de esta formación, de ahí la importancia de la colaboración con los docentes. Cuando esta se produce y la formación se integra en el currículo universitario, el éxito está asegurado. Según el reciente estudio de Library Journal (2015), Bridging the Librarian-Faculty Gap in the Academic Library, el profesorado considera prioritaria la formación que ofrece la biblioteca en competencias digitales y en la ayuda a la investigación.
 
Como veremos más adelante y concretamente en nuestro país, la necesidad de realizar el trabajo de fin de grado o el trabajo de fin de máster está representando un momento excepcional para la institucionalización de la colaboración entre docente y bibliotecario, ya que responde a una necesidad de los centros universitarios, reconocida y alentada por sus cuerpos docentes, que recomiendan activamente a sus alumnos la asistencia a los cursos que ofrecen las bibliotecas, precisamente cuando estos más los necesitan. De esta forma profesores y órganos de gobierno de los centros universitarios están considerando necesaria e imprescindible la participación de los bibliotecarios en los POAT, para la mejor integración en la vida universitaria de los nuevos alumnos así como en las acciones de apoyo a los trabajos de fin de carrera, de grado o de máster.

Por otro lado, los proyectos de innovación docente son iniciativas de mejora de los métodos, procesos y resultados de la enseñanza-aprendizaje que tienen en cuenta las necesidades y el contexto en el que se encuentra. Gran parte de los proyectos de innovación que se presentan y ponen en marcha en las universidades cuentan con la participación de la biblioteca en mayor o menor grado. Muchos de ellos se vinculan al uso de los recursos de información y sobre todo a la formación en competencias de gestión de la información de los alumnos, por lo que la presencia de la biblioteca se vuelve imprescindible. Tan solo hay que buscar en Google o Google Académico por «‘innovación docente’ biblioteca» y los resultados son abrumadores.


Resultados en Google y Google Académico tras la búsqueda de "'Innovación docente' biblioteca"

Figura 1. Resultados en Google y Google Académico tras la búsqueda de «‘Innovación docente’ biblioteca»

 

2 La oportunidad de los trabajos de fin de grado

El trabajo de fin de grado (TFG) es, en el marco de la convergencia universitaria del espacio europeo de educación superior (EEES), la culminación de un proceso de aprendizaje y la demostración de que se ha adquirido una serie de «competencias asociadas al título» al que se opta (España, 2007). La ausencia de una definición clara y de una normativa nacional que desarrolle los contenidos mínimos de esta asignatura ha provocado desconcierto en su aplicación, pero también ha ofrecido cierta flexibilidad, al poderse adaptar a las necesidades y objetivos de cada universidad o incluso escuela o facultad, lo que ha provocado la aparición de diversas modalidades de TFG (Ferrer; García-Borés, 2013). Por ello, aunque se trata de una asignatura más del plan de estudios, presenta una serie de particularidades que la diferencian de otras (Reyes García, 2013) y complican su desarrollo y evaluación. Esas competencias exigidas, tanto específicas como transversales, se deberían integrar y definir en los planes de estudios de cada titulación (Valderrama [et al.], 2010).

Por tanto, las bibliotecas universitarias tienen una gran oportunidad para participar en la conformación de los plantes de estudios e incluir aquellas competencias relacionadas con la búsqueda, evaluación, interpretación, uso y comunicación de la información, que, como señala Mateo Andrés (AQU, 2009, p. 32), desempeñan un papel central en el desarrollo del TFG y que los alumnos deben adquirir de forma sistemática a lo largo de sus estudios. No obstante, el TFG supone la movilización de un gran número de profesores y conlleva un «incremento notable de las tareas administrativas, de gestión y de coordinación» (Freire Esparís, 2015). Por ello, una colaboración consistente entre el bibliotecario y el docente se presenta como una oportunidad para hacer valer el papel del bibliotecario docente y sus conocimientos profesionales para mejorar estas capacidades del alumnado, integrando la formación informacional en distintos niveles, como ya se viene planteando desde las bibliotecas universitarias desde hace más de una década (II Plan Estratégico REBIUN 2007–2010).

 

3 Innovación docente en la Universidad de Sevilla y el papel que desempeñan sus bibliotecarios

La Biblioteca de la Universidad de Sevilla (BUS) tiene una amplia tradición en el desarrollo de actividades formativas (Moreno de la Fuente [et al.], 1996; Ordóñez Cocovi, 2000; Sánchez Baíllo; Tejada Enríquez, 2006). Su planificación estratégica ha incluido acciones de forma permanente desde 2004 hasta 2015 y se ha alineado con la estrategia de REBIUN (Red de Bibliotecas Universitarias Españolas) al apoyar el objetivo de la Biblioteca como agente dinamizador de la innovación docente. La estrategia se ha dirigido, por un lado, a la integración y colaboración de los bibliotecarios en diferentes niveles de aprendizaje, en sesiones presenciales y semipresenciales dentro de asignaturas, en más del 60 % de los grados (Biblioteca de la Universidad de Sevilla, 2015) y posgrados; por otro lado, se ofrece de forma virtual el Curso de orientación al estudio y competencias informáticas e informacionales, desde la plataforma de enseñanza virtual Blackboard.

Un importante logro cualitativo de esta trayectoria ha sido el reconocimiento del perfil docente de los bibliotecarios desde 2014 por su integración en los espacios virtuales de asignaturas y por su participación en la formación del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE). En términos cuantitativos, la Biblioteca de la Universidad de Sevilla lidera el indicador 6.6.3, «número de asistentes a la formación», del apartado de formación de usuarios del formulario estadístico de REBIUN.


Número de asistentes a la formación en REBIUN. Fuente: Elaboración propia

Figura 2. Número de asistentes a la formación en REBIUN. Fuente: Elaboración propia

Los bibliotecarios también se implican en la innovación docente mediante la elaboración de materiales virtuales: selección de fuentes de información para asignaturas (González Fernández-Villavicencio; Mensaque Urbano; Ordóñez Cocovi, 2003), guías por materias creadas con herramientas colaborativas para desarrollar las competencias digitales con la web social (González-Fernández-Villavicencio, 2009), un material de apoyo para el TFG. En 2014 se ha creado un portal específico con LibGuides llamado GuíasBUS, que permite armonizar todas las guías de la Biblioteca y presentar un diseño completamente adaptado a los dispositivos móviles.

 

4 Estudios de caso. Bibliotecas de la Facultad de Económicas y Empresariales y de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla

4.1 El POAT de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales

La Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales se incorpora por primera vez en el curso académico 2015–2016 a la puesta en marcha del POAT del centro. En años anteriores la Biblioteca había participado en algunas acciones formativas, pero ha sido a lo largo de este curso académico cuando la colaboración se ha hecho más patente y extensa y ha aparecido reflejada explícitamente en el POAT del centro. La información sobre este plan se encuentra en la web del centro.

Uno de los objetivos del plan es que el alumnado obtenga las habilidades y competencias básicas para su rendimiento académico, adaptadas a las necesidades de cada plan de estudios, grado, doble grado, máster o doctorado, y a los niveles que corresponda a cada curso. Entre las acciones que se emprenderán incluidas en el POAT figuran aquellas cuya responsabilidad corresponde a la Biblioteca. Describiremos las de mayor peso.

 

4.1.1 Cursos integrados en los grados sobre competencias digitales

La Biblioteca se puso en contacto con aquellos profesores que impartían docencia en el curso académico 2015–2016 en asignaturas de primer curso de cada grado y doble grado, con el propósito de integrar la formación en competencias informacionales en esas asignaturas y abarcar a todo el alumnado, aproximadamente unos mil alumnos. Como resultado y después de poner de relieve la necesidad de que los estudiantes adquieran estas habilidades de manera gradual y desde los inicios de su proceso académico, se ha logrado integrar dicha formación en todos los grados y dobles grados que se imparten en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales: tres grados (Administración y Dirección de Empresas; Economía y Marketing, e Investigación de Mercado) y tres dobles grados (Administración y Dirección de Empresas y Derecho; Economía y Derecho, y Titulación Internacional en Marketing).

En los veinticinco grupos de primero, de aproximadamente treinta alumnos cada uno, se han impartido dos sesiones de dos horas de duración cada una. Entre ambas sesiones los alumnos debían realizar un ejercicio práctico que evidenciara lo aprendido en clase. La asistencia y el interés de los alumnos estaban garantizados, ya que en gran parte de los grados tenían que preparar el tema segundo —Historia del pensamiento económico— de la asignatura que se tratase a partir de los contenidos de las sesiones formativas. El equipo de formadores lo han integrado tres bibliotecarios que impartieron la formación en horario de mañana y de tarde.

Los resultados obtenidos han dependido en gran medida de que el profesor se implicara en la formación, ya que cuando esto sucedía los alumnos estaban atentos y participativos, tuiteando la clase.


Tuit de un alumno durante el curso de @BUSEconomicas

Figura 3. Tuit de un alumno durante el curso de @BUSEconomicas

Para la evaluación de esta acción formativa, se ha elaborado un cuestionario en el que se pregunta a los alumnos su opinión sobre esta acción y las evidencias de su aprendizaje con el fin de detectar debilidades y fortalezas. El interés y la novedad de esta experiencia conjunta con la Biblioteca han llevado a un grupo de profesores del centro a presentar un proyecto de innovación docente en el que se evalúa esta acción en colaboración con la Biblioteca.

 

4.1.2 Talleres sobre competencias digitales para la elaboración de los trabajos de fin de grado

Como parte del POAT, el equipo decanal le ofreció a la Biblioteca la posibilidad de impartir una serie de talleres formativos para la realización del TFG, con una duración total de doce horas más seis horas de trabajo personal. Se han planificado cuatro talleres con distintos objetivos y ediciones. Las ediciones de noviembre y diciembre de 2015 ya se han celebrado y las de febrero, marzo, abril y mayo de 2016 ya se han programado. Estos cuatro talleres son:

  • Taller sobre búsqueda y organización de la información, impartido en dos sesiones de dos horas cada una, más un ejercicio práctico entre ellas. Los contenidos tratados han versado sobre la elaboración de la estrategia de búsqueda en distintas fuentes y recursos, criterios de evaluación, organización de la información, referencias y gestores bibliográficos. Hasta finales del año 2015 se habían realizado nueve ediciones de este taller, con un total de ciento noventa asistentes.
  • Taller sobre escritura de documentos científicos y profesionales, impartido en dos sesiones de dos horas cada una, más un ejercicio práctico entre ellas. Se trabaja la estructura de un artículo de investigación, los tipos de lenguajes usados, los tipos de publicaciones y las nociones de revisión por pares, los principios para la aceptación de un artículo y los conceptos relacionados con el manual de estilo. Se han establecido tres ediciones de dos sesiones cada una. A finales de 2015 habían asistido noventa alumnos.
  • Taller sobre elaboración de material gráfico destinado a la presentación del TFG y su exposición pública. En una sesión de dos horas los alumnos aprenden los conceptos de la representación gráfica y a realizar una infografía con la herramienta Picktochart. Se han realizado cuatro ediciones hasta finales de 2015. El número de alumnos formados ha sido de noventa.
  • Taller sobre técnicas de presentación en público de trabajos académicos y profesionales y oratoria. Con una sesión de dos horas se trabajan las pautas, tiempos y lenguajes corporales para la defensa pública de un trabajo académico. Se han programado cuatro ediciones para 2016, con un total de noventa alumnos.

Esta convocatoria de talleres para el TFG ha obtenido un gran éxito entre los alumnos, ya que les resuelve un problema. A los pocos minutos de que el vicedecano anunciara la oferta, se cubrían todas las plazas de inscripción en línea. El logro fue tan grande que incluso nos enviaron un mensaje desde CUNEF (Colegio Universitario de Estudios Financieros), en Madrid, para decirnos que habían visto cómo en nuestros talleres se completaba el aforo inmediatamente y nos preguntaban qué estrategia habíamos usado para conseguir ese éxito.

Para la evaluación del aprendizaje adquirido por los alumnos con estos talleres, se está preparando una encuesta, bajo la coordinación del equipo decanal, que los alumnos tendrán que cumplimentar cuando presenten su TFG en 2016.

 

4.2 FórmaTFG, piloto de la Facultad de Ciencias de la Educación

La Biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación también encontró en el POAT el marco más adecuado para integrar todas las actividades de formación que ya estaban implantadas, y sirvió para dar coherencia a un plan de formación en cuatro niveles que se extiende desde la llegada del alumno a la Facultad hasta los estudios de posgrado, con una organización similar a la de otras bibliotecas de la Universidad de Sevilla:

  • Nivel 1: participación en la Jornada de acogida e inmersión, en la que se organizan visitas guiadas a la Biblioteca con estudiantes mentores.
  • Nivel 2: formación presencial integrada en diecisiete grupos de asignaturas de primer curso de cada uno de los cuatro grados de la Facultad. Uso de GuíasBUS para orientar al estudiante en el uso de recursos de información especializados y vinculación del Curso de orientación al estudio en los criterios de evaluación.
  • Nivel 3: sesiones presenciales para estudiantes del TFG y guías de apoyo de la Biblioteca y Curso virtual de TFG de la BUS.
  • Nivel 4: formación integrada en los cinco másteres y en el programa de doctorado.

En la Facultad de Ciencias de la Educación, el TFG es una compleja actividad que implica a casi trescientos profesores, tanto en su papel de tutores de los más de mil estudiantes matriculados en el TFG como en el de miembros de los cerca de doscientos tribunales necesarios para las tres convocatorias anuales.

La Biblioteca de Educación empezó a ofrecer una formación en competencias informacionales para los primeros estudiantes matriculados en el TFG con una serie de sesiones presenciales impartidas en marzo de 2013 y continuadas en los siguientes cursos académicos 2013–2014 y 2014–2015. Para la organización de estas primeras sesiones se estuvo en contacto con las comisiones de TFG de la Facultad y con grupos de tutores, lo que ayudó a detectar necesidades y a dar a conocer el portal GuíasBUS y las guías elaboradas por la Biblioteca asociadas al TFG. En el diseño de las acciones formativas, se tuvo muy en cuenta la rúbrica que los tribunales de TFG iban a emplear en la evaluación de los trabajos, en la que ya aparecían las competencias informacionales que se iban a tener en cuenta en la evaluación: el uso del estilo APA y la calidad de las referencias bibliográficas, tanto en el apartado de redacción como en el de contenido.

4.2.1 Diseño de FórmaTFG

Al igual que en la Biblioteca, en la Facultad surgieron otras iniciativas encaminadas a resolver los problemas que encontraban los estudiantes a la hora de elaborar su trabajo, que en mayor parte estaban relacionados con competencias transversales: alfabetización académica en la escritura y metodologías de investigación en ciencias sociales. El resultado de estas iniciativas fue la constitución de un grupo de trabajo liderado por el Vicedecanato de Calidad e Innovación Docente con un doble objetivo: en primer lugar, el de acometer un curso que resolviera estas carencias competenciales, con el fin de mejorar la calidad de los trabajos, y, en segundo lugar, el de organizar un encuentro con tutores, con el fin de mejorar la coordinación. El grupo estaba compuesto por quince personas: cinco miembros del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura y Filologías, cinco profesores del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y tres bibliotecarios de la Biblioteca de Educación, junto con otros dos vicedecanatos implicados, el de Ordenación Académica —por tratarse de una actividad para el TFG— y el de Estudiantes —por integrarse en el POAT.

Esta iniciativa se presentó como una acción de mejora de la convocatoria de 2015 del II Plan Propio de Docencia, «Desarrollo de actividades que fomenten y mejoren la coordinación de los estudiantes y los tutores, así como la calidad y originalidad de los trabajos de fin de carrera, de grado y máster realizados».

Los objetivos de este proyecto eran los siguientes:

  • Formar a los alumnos en competencias informacionales: búsqueda y gestión de información, así como la elaboración de referencias bibliográficas.
  • Mejorar la escritura académica de los alumnos, para producir textos más adecuados al género en cuestión.
  • Orientar a los alumnos para la aplicación de las diversas metodologías de investigación educativa con una mayor autonomía, de manera que afronten su investigación desde la perspectiva metodológica idónea a los objetivos planteados.

La acción formativa tenía una primera fase consistente en un seminario abierto a todos los alumnos matriculados en la asignatura de Trabajo de fin de grado del cuarto curso de las diferentes titulaciones ofrecidas por la Facultad de Ciencias de la Educación. Al tratarse de un piloto, se ofertaron ciento veinticinco plazas por medio de un formulario de inscripción en línea, distribuidas en cinco grupos de veinticinco alumnos en turnos de mañana y de tarde. La segunda fase se destinó a establecer un seguimiento del impacto de este curso en el rendimiento académico del estudiante con la colaboración de un grupo de tutores a lo largo de 2016.

El Seminario de la Biblioteca contaba con estos contenidos:

  • Búsqueda de información de calidad en Dialnet y Scopus.
  • Manejo de Mendeley para guardar las referencias bibliográficas y los documentos localizados.
  • Elaboración de citas y referencias bibliográficas de acuerdo con el estilo APA (6.ª edición).

 

4.2.2 Resultados de la Biblioteca en FórmaTFG

Al final de la sesión de cada uno de los cinco grupos, se empleó un cuestionario de satisfacción con una escala de Likert de cinco puntos para medir los objetivos de aprendizaje. Con una tasa de respuesta del 64 %, de una población de noventa y un encuestados, los resultados fueron los siguientes:

  • He aprendido a encontrar información de calidad: media 4,5.
  • He aprendido a guardar las referencias bibliográficas y los PDF en Mendeley: media 4,6.
  • He aprendido a citar en el estilo APA: media 4,1.
  • He aprendido a elaborar una bibliografía con Mendeley: media 4,5.


Resultados del cuestionario de satisfacción

Figura 4. Resultados del cuestionario de satisfacción

 

5 Conclusiones

En este artículo queremos dejar constancia de los beneficios que han aportado la colaboración y la participación de los bibliotecarios docentes en los POAT y TFG y que podemos resumir de esta forma:

Para la Biblioteca:

  • Se convierte en un agente innovador de la docencia mediante su participación en el desarrollo de competencias de gestión de la información y digitales.
  • Muestra que la biblioteca puede fomentar la visibilidad de la necesidad de formar en competencias informacionales y digitales.
  • Demuestra el retorno de la inversión de la formación en competencias de gestión de la información y digitales.

Para el alumnado:

  • Ha recibido una formación en competencias que le servirá para afrontar su formación universitaria y especialmente el TFG con menos dificultad y conociendo a quién debe dirigirse y qué materiales puede utilizar para seguir practicando y aumentando su nivel de competencias.
  • Ha reconocido que las competencias de gestión de la información son fundamentales en los estudios académicos (#DeberíaSerEnPrimero).

Para la institución docente:

  • El reconocimiento por parte del profesorado, que mantiene la formación en estas competencias de manera implícita y práctica, mientras que es la biblioteca la que asume el papel de su formación.
  • El reconocimiento del valor docente de los bibliotecarios por su implicación en los proyectos formativos transversales e innovadores de la Facultad y el impacto de sus acciones formativas en la comunidad universitaria.


Tuit de un alumno durante el curso de @BUS_educacion

Figura 5. Tuit de un alumno durante el curso de @BUS_educacion

 

Bibliografía

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